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sábado, 20 de octubre de 2012

Looper

Looper
Tenía ganas de ver esta película: ¡una cinta de acción con viajes en el tiempo! ¡Bruce Willis pegando tiros! Dirigida por Rian Johnson, del que no he visto ninguna de sus películas, y estrenada ayer mismo tanto en España como en Portugal (donde me encuentro ahora), con un pase anterior durante el Festival de Sitges, Looper se antojaba como una de las películas más interesantes del genérico de ciencia-ficción para lo que quedaba de año.

Nos situamos en el año 2042, donde los viajes en el tiempo no son posibles todavía. Pero 30 años después sí, y además los crímenes se encuentran muy perseguidos, por lo que las organizaciones criminales mandan a las personas al pasado para que allí se encarguen de ellas. Estas personas que realizan el trabajo sucio en el pasado son los looper; cobran en el acto el trabajo y se deshacen del cuerpo. Pero para no dejar cabos sueltos, de vez en cuando a un looper le llega un encargo especial: liquidar a su yo del futuro, para que llegado el año 2072 no pueda comprometer a la organización criminal. Y en esta situación se ve un día Joe (Joseph Gordon-Levitt), cuando se encuentra cara a cara con su futuro (Bruce Willis). Pero en un descuido, Joe deja escaparle y ahora tendrá que buscarle antes de que los demás compañeros les encuentren.

La idea de los viajes en el tiempo es muy jugosa para plantear argumentos, pero son un arma espinosa. Son muy sugerentes para presentar ideas, pero es tremendamente fácil equivocarte en el camino. Y creo que Looper no es una excepción, que si uno se para a analizar ciertas premisas, se encuentra alguna que otra trampa, y que algunos detalles se podrían explicar mejor. Y creo que los guionistas con plenamente conscientes, ya que como llega a comentar en una escena el viejo Joe: "si nos ponemos a hablar del futuro y a plantear posibilidades y líneas temporales, no terminamos". Lo que nos quieren decir: mejor aparcamos el tema y no le deis muchas vueltas, disfrutad de los tiros y la acción. Si esto no os importa, si transigís pasar por aquí, tendréis un argumento menos en contra de la película.

Se nos presenta un futuro que recuerda a nuestro presente (a veces demasiado), con algún detalle suelto aquí y allí, como las motos voladoras y algunas torres altas en el skyline de la ciudad. La ambientación es algo que no me ha terminado de convencer del todo, los elementos futuristas me parecen unos pegotes, ya que el resto del mundo se ve prácticamente igual (tenemos móviles de cristal, pero luego un reloj de cadena del siglo XIX).

Eso sí, Looper tiene un comienzo trepidante y sugerente, toda la explicación del trabajo de los looper, las condiciones que tienen, y el enfrentamiento con su versión del futuro para cerrar el bucle está muy bien narrada, muy dinámica y aportando la información necesaria. El primer encuentro con el yo del futuro, encarnado por Bruce Willis, y las siguientes escenas de acción también están a buen nivel. En general, los primeros 30-40 minutos de película están bastante bien.


Para mi, el principal problema de la película es su tramo intermedio, excesivamente largo y por momentos algo tedioso. Quizá pensando en que el tema de la persecución entre los dos protagonistas no sería suficiente, nos cuentan también que hay una extraña mutación en el futuro que afecta al 10% de la población mundial, dotándoles de poderes telequinéticos y puede hacer bailar monedas con su pensamiento. Y además, que existe una persona en el futuro que está tomando el control y acabando con todos los bucles abiertos, es decir, finiquitando a todos los looper. Estos desarrollos se entrelazan con la trama principal, creo que de forma más o menos correcta en lo que respecta a la historia en sí misma, pero muy mejorable en cuanto al ritmo de la película, que decae bastante, como comentaba.

Las actuaciones por el contrario sí me gustaron. Joseph Gordon-Levitt está correcto, como siempre que le he visto, y da bien el pego como una versión joven de Bruce Willis, recordando a este con sus gestos. Se nota que se ha preparado el papel. Y Bruce Willis pone sobre la mesa su carisma en pantalla, como siempre también. Además de los dos protagonistas, también muy correctos tanto Jeff Daniels como Emily Blunt.

Tenemos al final una historia con un buen comienzo, escenas de acción en general bien resueltas y un final correcto y consecuente, aunque llegamos a él después de un tanto tortuoso tramo intermedio, resultando al final un conjunto algo irregular. Personalmente, aunque no es una mala película para pasar la tarde, me esperaba más. Es lo que tienen las expectativas.



miércoles, 17 de octubre de 2012

Limbo

Limbo es un pequeño juego de la compañía danesa PlayDead, lanzado originalmente para la X-Box Arcade en 2010, aunque posteriormente tuvo también versión para PC disponible por plataformas online como Steam. El juego nos presenta a un chico, que despierta en un extraño bosque y tiene que buscar a su hermana perdida.

Este es uno de los juegos más raros y originales que recuerdo haber jugado. No presenciamos introducción alguna, la historia comienza directamente con el chico despertando en mitad del bosque, sin ningún tipo de música introductoria, ni contexto. Pero rápidamente captamos lo tenebroso de la situación, a lo que ayuda sobremanera el uso de texturas en blanco y negro; lo que en otro juego sería totalmente absurdo, aquí resulta en una sensación de oscuridad, peligro y tenebrosidad realmente palpable e inquietante.

Limbo es un juego de plataformas en 2D, donde tendremos que ir resolviendo pequeños puzzles para avanzar, mezclando diversas temáticas, ya sea velocidad a la hora de realizar algo, precisión o astucia. Y la manera de avanzar y resolver los puzzles es... muriendo. Una y otra vez, y a cada cual muerte de forma más cruel. Recuerdo haber muerto aplastado, empalado, ahogado, atropellado, decapitado, electrocutado y espachurrado en general. Precisamente el tono en blanco y negro suaviza bastante este hecho, afortunadamente. Morir en Limbo es la forma de aprender para resolver el puzzle. Y no pasa nada, no hay contador de vidas, ni penalización de ningún tipo, simplemente es que hemos hecho algo mal y hay que volver a pasar por lo mismo hasta superar la prueba.


También por suerte, morir no implica tener que repetir todo desde 15 minutos atrás, automáticamente se va grabando la partida de puzzle en puzzle y estos son muy frecuentes, aportando un gran dinamismo a la historia, ya que no hay fases de carga de un punto a otro, parones para dar más información, etc. Todo es fluido y continuo, pasamos de un puzzle a otro y seguimos avanzando descubriendo más zonas de este peculiar lugar.

El entorno es casi lo mejor del juego. Unos decorados en blanco y negro tremendamente amenazadores e inquietantes, prácticamente vacíos de vida y con trampas por todos lados, tanto en el bosque como cuando vamos descubriendo la zona industrial. Y la poca vida que encontremos no se alegrará precisamente de vernos..., lo que es comprensible cuando se trata de arañas gigantes, pero tremendamente perturbador cuando te persiguen bandas de otros niños como tú, dispuestos a atravesarte a flechazos.


A nivel técnico el juego usa un motor sencillo y no hay grandes alardes, debido a su propia naturaleza en 2D y a la atmósfera que pretende conseguir. Pero lo que pretende lo logra con gran fluidez, así que en ese caso cumple de sobra su función. La ausencia de música, excepto ruidos ambientales y algunas contadas ocasiones, ayuda a la inmersión en el juego, no tenemos nada que nos distraiga, solo la prueba que tenemos delante nuestra y algún efecto aislado para resaltar momentos específicos.

Es un juego que me ha gustado mucho. Tenía pensado jugar alguna fase de vez en cuando, pero al final el juego terminó atrapándome con su ritmo y su historia, siendo tremendamente adictivo. Resulta sorprendente lo que se puede conseguir con tan poco, en comparación con otros monstruos del ordenador con sus gráficos 3D, su colorido y sus bandas sonoras. Limbo es una agradable novedad, que puede resultar un poco corta (unas 4 horas de juego, si no recuerdo mal), aunque para mi tuvo la duración justa para la historia que presenta, y cuyo final puede resultar algo frustrante al dejarlo todo abierto a la interpretación. Muy recomendable.

martes, 16 de octubre de 2012

El Séptimo Sello

El Séptimo Sello Ficha en FilmAffinity.

Reseña complicada esta. El Séptimo Sello es uno de esos clásicos que siempre están bien valorados, pero que nunca había reunido el valor para ver. Porque seamos sinceros, una película sueca de 1957 en blanco y negro no suena precisamente como un plato fácil de digerir. Pero al final, en este pequeño reto de ver 52 películas en un año y queriendo completar poco a poco mi filmografía en lo referente a fantasía y ciencia-ficción, me decidí a echarle un vistazo.

¿Fantasía? Más o menos. El Séptimo Sello nos sitúa en el siglo XIV, en una Europa arrasada por la Peste Negra. El caballero Antonius Block despierta en la costa, para encontrarse con una desagradable sorpresa: la muerte en persona lo reclama. Para ganar tiempo, Antonius le propone jugar una partida de ajedrez, a la vez que va indagando sobre cuestiones relacionadas con la vida y la muerte.

Desde luego no es un plato fácil de digerir, pero bueno, considerando que veo de todo, desde un bodrio de Uwe Boll a la última explosión de entretenimiento que es Los Vengadores, pasando por cine mudo, o películas fuera del circuito habitual de Hollywood, ¿por qué no? Es mi primera aproximación a Ingmar Bergman, y ha sido satisfactoria, aunque no deslumbrante.

Decía que es una reseña complicada, porque tenemos una película eminentemente reflexiva, que gira en torno a la vida, la muerte y la fe, y esas son reflexiones y cuestiones muy personales, y tenemos aquí una visión por tanto muy personal del autor sobre estos temas. Para ello además se ayuda de mucha carga simbólica y deja abierta a distintas interpretaciones las distintas actitudes de los distintos personajes o algunos momentos de la historia, a medida que se desarrolla la partida de ajedrez.

Es una película difícil para conectar, aunque sugerente por lo que propone. Difícil de seguir porque posiblemente nos perdamos algunas metáforas, aunque de duración no muy elevada y que no llega a hacerse pesada, gracias a que además de estas reflexiones nos encontramos con diversas críticas sociales, centradas en la época de la película pero muchas de ellas perfectamente válidas hoy día. Y que además cuenta eso sí con la buena interpretación del fantástico Max von Sydow como Antonius, y también la de su escudero, interpretado por un desconocido pero muy convincente Gunnar Björnstrand (es lo que tiene no haber visto mucho cine sueco).


Creo que la historia y el planteamiento de la película es interesante y original, me entretuvo durante la hora y media que dura... pero no llegué a conectar con ella como podría esperar por las críticas que tenía. Nuevamente las expectativas. Muchos amantes del cine me tacharán de hereje o inculto, pero para reflexión sobre la vida y la muerte me quedo antes con La Fuente de la Vida. Pero esta última cuenta con herramientas estéticas impensables hace más de 50 años, todo hay que decirlo, y también los tiempos cambian, y con ellos los estilos narrativos. 

No obstante, creo que El Séptimo Sello es una película interesante para ver algo diferente, y desde una perspectiva poco habitual. ¿Recomendable? Rotundamente no, esta es de esa clase de películas a las que uno debe aproximarse por propio interés y curiosidad, no por medio de una recomendación. Puede hacerse duro incluso si es elección nuestra, mucho más si encima la estamos visionando porque nos han dicho que tenemos que hacerlo.

sábado, 13 de octubre de 2012

El Caballero Oscuro: La Leyenda Renace

El Caballero Oscuro: La Leyenda Renace Ficha en FilmAffinity.

Revisando las entradas pendientes había comprobado que no había subido ni tenía ningún borrador sobre la última entrega de Batman, película que vi en el cine hace ya varios meses... Imperdonable. 

El Caballero Oscuro: La Leyenda Renace es el broche final a la trilogía de Christopher Nolan sobre el famoso caballero enmascarado. La acción continúa los hechos que tuvieron lugar en la segunda entrega, en la que Batman asume la culpa por todo lo acontecido con Harvey Dent y desaparece de Gotham. La Ley Dent mantiene a raya a los criminales de Gotham durante un tiempo, hasta la llegada de Bane, un criminal que hará que Batman tenga que volver a patrullar las calles para intentar detenerle.

Lo primero de todo y visto el final de esta trilogía, creo que hay que reconocerle a Nolan el mérito de habernos presentado una saga de una calidad fantástica, vista en su conjunto. Creo que ha aportado una visión realista y madura del personaje y lo ha unificado además con grandes dosis de acción, consiguiendo un balance muy notable. Cualquiera de las tres películas de Batman, aunque especialmente la segunda, me parece todo un ejemplo de película de superhéroes, en la misma línea a lo que consiguió Bryan Singer con X-Men.

Si una cosa tiene la saga de Nolan del caballero oscuro es desarrollo de personajes, se agradece encontrarse de vez en cuando personajes que no sean exclusivamente una masa de músculos o unas curvas enfundadas en cuero preparadas para repartir mamporros a la mínima excusa. El renacer de Batman es a todos los niveles, nos lo encontramos hecho polvo física y mentalmente, y asistimos a como cae y vuelve a levantarse más de una vez. Vemos cómo aparecen nuevos personajes (especialmente acertada Anne Hathaway como Catwoman, de lo mejor de la película), cómo los presentan y desarrollan y vamos conociendo sus motivaciones a través de las interacciones con Wayne/Batman.


En definitiva: guión. Algo que parece muy obvio pero que muchos olvidan cuando hacen una película de este tipo. Nolan también nos habla de las leyendas, y de la importancia que tiene en la gente tener una cabeza visible, un protector, una idea que también vi y me gustó mucho en V de Vendetta. Nos habla del concepto de Héroe en general, y aquí es donde entra el personaje de Joseph Gordon-Levitt, que encarga al ideal más puro de la policía y de la justicia. Desde mi punto de vista, magnífico broche para su personaje en la historia.

Uno de los problemas de esta película es que precisamente quizá hay un exceso de guión. La película es muy larga (2 horas 44 minutos), y en varios momentos se acusan caídas de ritmo, además de existir varios momentos a lo largo del metraje en los que se hila con diversos aspectos de la primera película, lo que necesita tiempo claro; esto no deja de ser normal por otra parte, ya que aquella queda 7 años atrás y hay que refrescar memoria, pero al final tenemos un metraje excesivo y el ritmo lo acusa.

Las escenas de acción están bien rodadas, son muy efectivas. Muy buenas las escenas del puente, o la unión de policías y la batalla final. La música de Hans Zimmer acompaña muy bien al prestarse mucho su habitual tono épico a este tipo de películas. Recicla algunos temas de las otras partes de la saga y no me pareció una partitura especialmente llamativa, pero sí cumple cuando tiene que hacerlo. En lo que respecta a las interpretaciones, tenemos un plantel de gran calidad: Christian Bale, Michael Cane, Gary Oldman o Morgan Freeman, por nombrar algunos, aseguran interpretaciones cuanto menos notables; y además, nunca he sido muy fan de Anne Hathaway, pero como digo, ha hecho un gran trabajo interpretando a Catwoman. A destacar también un buen trabajo de Tom Hardy como Bane, consiguiendo una presencia muy amenazadora aunque da la sensación de que sus enfrentamientos con Batman dependen únicamente de la fuerza bruta, sin ninguna componente táctica. De todas formas, es un villano diferente al caos propio del Joker con unas características también diferentes.

La Leyenda Renace es un buen broche final para una estupenda trilogía centrada en el caballero oscuro, aunque es una película inferior en líneas generales a lo que Nolan consiguió con su anterior entrega. Pero aunque me parece que esto no deja de ser cierto, mirando esta película en concreto y en perspectiva toda la saga, creo que tenemos entre manos una gran muestra de cine de superhéroes, totalmente recomendable e imprescindible

jueves, 11 de octubre de 2012

Séptimo blog-aniversario

Vaya, vaya, cómo pasa el tiempo... Esta entrada llega un poco tarde, pero realmente me di cuenta ayer cuando comentaba alguna estadística del blog ayer por Twitter. Concretamente, vi que este año el blog había alcanzado el ritmo de publicaciones de 2008, superando ya ampliamente el ritmo de los años 2010-2011, en los que el blog sufrió de varios parones e hiatus indefinidos.

En ese momento recordé que este blog había nacido un mes de octubre allá por 2007... Bueno no, para ser preciosos nació otro blog que luego derivaría en este, aunque un cambio de nombre y dirección al poco de crearse derivó en este que conocéis. Como la última entrada parecida a esta la hice por el segundo blog-aniversario (¡hace cinco años justamente!), espero que me permitáis divagar un poco hoy...

Concretamente, las primeras andanzas comenzaron un 6 de octubre de 2005. Es curioso leer entradas antiguas, mirar el estilo que uno tenía entonces, las cosas de las que hablaba, y cómo hace uno las cosas ahora. No hablo de posibles cambios de estilo (que también los hay), sino de que el hecho de revisitar "creaciones personales" al cabo de un cierto tiempo ha sido una dura batalla en todo aspecto creativo de mi vida: básicamente, no lo soporto. Por eso no escribo y no dibujo, porque cuando lo hacía, al cabo de un mes cuando lo volvía a ver o leer lo hacía trizas. Este blog fue la primera excepción, y ahora ya he aprendido a controlar mis instintos destructivos. 

Desde ese día os he hablado de muchas cosas, el blog ha ido mutando con el tiempo adaptándose al tiempo que tenía disponible para dedicarle. Con la entrada de hoy, el blog contará con 1290 entradas. Más de 1000 entradas en las que os he contado noticias de actualidad, concretamente durante un par de años (hasta navidades de 2007), cuando dejé el blog únicamente para reseñas mientras lo compaginaba como redactor de noticias en Mision Tokyo. A partir de ahí, casi 5 años reseñando fundamentalmente películas (191) y manga y anime (112), y ocasionalmente algún juego (4), libros (30, mi gran asignatura pendiente...) o algún cómic (4).

1290 entradas... Son 0.5045 entradas por día, o lo que es lo mismo, subir algo nuevo al blog uno de cada dos días durante 7 años. Sin contar los hiatus, que si no sería una frecuencia bastante mayor. Sobre las visitas no os puedo dar muchos datos, la web que usaba (Sitemeter) petó como muy tarde en agosto de este año (y muy posiblemente antes), y la última cifra que registra son 195948 visitas. Como ahora sé por Blogger que actualmente cada mes más o menos recibo 3000 visitantes, el blog ha superado las 200000 visitas a estas alturas, de las cuales las 100000 primeras tuvieron lugar en los dos primeros años. Muy lejos de los titanes del manga/anime que se pueden encontrar, pero personalmente jamás pensé que llegaría hasta aquí.

Por último, mi agradecimiento para todos los que me habéis estado leyendo a lo largo de estos años, aunque ya no sigáis por aquí, y a todos lo que en algún momento habéis descubierto esta humilde página y habéis decidido quedaros, ¡algunos de vosotros casi desde el principio! Gracias a todos vosotros he podido descubrir más series y películas interesantes, cruzar comentarios por aquí, en vuestros blogs o por Twitter y en definitiva conoceros un poquito mejor y pasarlo bien compartiendo nuestras aficiones.

Saludos :-)

Thirst (Bakjwi)

Thirst Ficha en FilmAffinity.

Dicho y hecho, al final le di otra oportunidad a Thirst, la última película de Park Chan-wook y que en su momento dejé de ver porque me estaba resultando aburrida, y porque estaba un poco saturado de ver vampiros por todas partes (aunque no viese ninguna de las películas). ¿Por qué la he retomado? Pues por un lado, porque gustándome el resto de las películas de este director, me resultaba extraño encontrarme con este caso; y por otro, porque reconozco que no la vi en el mejor de mis momentos, y eso al final afecta bastante. Ya me pasó con otras películas como Ghost in the Shell, por citar alguna.

Thirst nos cuenta la historia del sacerdote Sang-hyun (Song Kang-ho), que se presenta como voluntario a un experimento médico que está buscando una cura de un virus que está matando a la gente. El experimento resulta fallido y la consecuencia es... que se convierte en un vampiro. A partir de ese punto, el padre Sang-hyun tendrá que aceptar su nueva realidad mientras intenta luchar por mantener sus valores morales.

Lo que a primera vista parece un argumento de película de serie Z, resulta aquí en un retrato bastante interesante de la lucha interior de Sang-hyun, que no puede evitar comportarse como un vampiro pero se siente frenado por su formación como sacerdote y su buena voluntad. Chan-wook presenta a un personaje bienintencionado pero atormentado, que para colmo ahora tiene que luchar contra un instinto superior a su propio autocontrol, la sed de sangre como consecuencia de haberse convertido en un vampiro y la necesidad además de beber sangre, ya que si no lo hace, el virus que contrajo en el experimento médico lo matará. Pero no solo sufre de la sed de sangre, también experimentará la lujuria característica de estos seres, que le harán fijarse en Tae-ju, la mujer de unos conocidos suyos, que aparentemente sufre malos tratos por su marido y es ninguneada por su suegra.

Asistimos por tanto a la espiral de decadencia y degradación del padre Sang-hyun, a su lucha por no renunciar a los valores que había abrazado y predicado durante años. Porque, imaginando el caso de un vampiro desde un punto de vista "realista", que afrontase tener que aceptar en lo que se ha convertido, esa aceptación quizá adquiere una dimensión un poco mayor cuando choca frontalmente con sus creencias y su forma de vivir, como es la personificación de un sacerdote. Mientras que el padre Sang-hyun se las apaña para intentar causar el mínimo daño posible, todo se complica de nuevo y adquiere una dimensión adicional: ¿qué pasaría ahora si, por su culpa, tenemos otro vampiro que sí que disfruta con lo que hace?


El planteamiento de la historia me pareció, en este revisionado sí, muy interesante. Además, me encanta Song Kang-ho desde que lo vi en la fantástica Memories of Murder, y posteriormente en The Host o la también altamente recomendable Joint Security Area, esta última del mismo director que la que nos ocupa. Aquí su interpretación del sacerdote atormentado también está a un gran nivel. Pero me gustó mucho también Kim Ok-bin como Tau-ju, actriz que no conocía y que tiene además un papel bastante difícil, pero en el que logra transmitir muy bien todo lo que debe dependiendo de la situación. Realmente hay algunos momentos muy bien conseguidos con este personaje.

La película tiene sus defectos, no obstante. El principal de ellos creo que es la excesiva duración, que igual podía haberse acortado un poco eliminando algunos retazos argumentales que tampoco aportan demasiado a la trama final, especialmente durante la primera hora y algo. Porque eso sí, los últimos 20-30 minutos de la película me parecieron soberbios, final incluido. Tenemos también algunas fluctuaciones en el género, cosa que he visto ya bastante en lo poco que he visionado hasta la fecha de cine coreano (quizá será cosa de mis directores favoritos...), pasando del drama a la comedia de una forma sorprendentemente brusca, y que es algo que puede resultar raro, aunque yo parece que ya estoy bastante inmunizado. Y desde el punto de vista técnico tenemos la sobriedad de un director como Chan-wook, uno de mis favoritos del panorama oriental, que nos regala buenas escenas de acción y grandes planos, muy cuidados visualmente en todos los detalles y buenos elementos narrativos para aportar una sensación de locura y desquicio.

Creo que es una película recomendable si os gusta el género, aunque esta obra me da la sensación que se encuentra alejada de otras que han poblado nuestras pantallas en los últimos años. Desde mi punto de vista es un acierto y aporta algo diferente, pero si buscáis más de lo mismo os puede decepcionar. Y además en algunos momentos es bastante explícita con la casquería, así que abstenerse personas sensibles.

martes, 9 de octubre de 2012

Sensei no Bulge

Ficha en MAL.

Hace poco decidí retomar las series semanales japonesas, empezando por Sensei no Bulge, que llevaba apenas un par de capítulos. Este es uno de los últimos mangas que comenzó a publicarse en la Shônen Jump de Shueisha... y también uno de los últimos en terminar. La serie de Kouhei Horikoshi ha contado con la friolera de 16 capítulos, que serán recopilados en dos tomos. Entre 2010 y 2011 Horikoshi había publicado, también en las páginas de la Jump, el manga Oumagadoki Doubutsuen, que si bien tuvo algo más de aceptación tampoco duró mucho tras terminar después de 37 capítulos.

La historia tiene lugar en el planeta Industria. Aquí vive un chico llamado Astro, que intenta por todos los medios sobrevivir junto a su familia, un grupo de niños más pequeños sin parientes que dependen de él. El mismo día que es despedido de su último trabajo y se agobia pensando qué será de su futuro, tiene un encuentro con el príncipe Bulge, que es clavado a él. La sorpresa llega cuando Bulge es asesinado y todos confunden a Astro con el príncipe, llevándolo a palacio y teniendo que afrontar su formación como futuro heredero de un reino que se debate entre constantes contiendas.

La premisa no es muy espectacular, no nos vamos a engañar. Parte de la básica situación de chico sin futuro, pobre pero de buen corazón que se ve arrastrado a una situación más grande que él y que posiblemente le abrirá los ojos ante diversos aspectos del mundo. El problema que creo que tiene esta serie es que su desarrollo ha sido francamente monótono y apresurado. Tampoco ayuda el dibujo de Horikoshi, que lo encuentro bastante plano y carente de fuerza.

El manga no empieza mal, el asesinato del príncipe en el primer capítulo tiene su punto y la aclimatación y presentación de los personajes es correcta, aunque estos no destacan especialmente ni consiguen mantener la serie por su mero carisma. Astro es el prototipo de "héroe" en este tipo de series, chico de buen corazón que no puede soportar ver sufrir a los demás, que daría su vida por salvar a otros en apuros, etc., y Tiamat ejerce de mentor y guerrero poderoso, personaje molón por su destreza con las armas pero que pierde los papeles en presencia de las mujeres. La acompañante femenina del grupo aparece en los últimos capítulos, por lo que apenas se puede mencionar nada acerca de ella.

Desde el punto de vista de la acción, los combates son bastante normales, pero uno asiste a una espiral de poder tremenda en apenas 8 capítulos: partiendo de Astro aprendiendo a utilizar (como por arte de magia) el Orb, un arma muy poderosa y que solo puede utilizar "el elegido", a varios capítulos después tener los primeros power-up. Mención especial a este respecto para todo lo que presenta el autor alrededor de la "energía oscura" y el malo final. Horrible el desarrollo... Todos estos elementos son típicos en los shônen, eso está claro, pero en la pericia del autor está que su utilización no resulte tremendamente obvia o forzada, y este no es el caso.

Este parece también un claro ejemplo donde entra en juego la enorme guillotina que parece que cuelga de las estancias de Shueisha, y de la que los autores son conscientes. Asistimos así a bastantes situaciones atropelladas argumentalmente hablando, una sucesión de combates no excesivamente bien relacionados con la historia para ganar popularidad, o la inclusión del personaje femenino para que se una a los protagonistas, o sobre todo el desarrollo con el enemigo final. Totalmente lícito por otra parte, pero cuando uno lo lee todo queda demasiado forzado y repentino.

En definitiva, una serie totalmente prescindible. Visto que mis últimos intentos con la Jump han sido Hitomi no Catoblepas (15 capítulos), Sensei no Bulge (16 capítulos) y Double Arts (23 capítulos), miedo me da empezar más series de esta revista..., aunque en honor a la verdad, solo Double Arts me pareció interesante, las otras dos merecían el guillotinazo.

sábado, 6 de octubre de 2012

Tron: Legacy

Tron: Legacy Ficha en FilmAffinity.

¿Alguien ha visto Tron? Yo debo decir que no, y no es para emular el famoso gag de Los Simpson. Pero hace ya algunas semanas vi la continuación de la serie, Tron: Legacy.

En esta segunda entrega, Sam (Garrett Hedlund), un talentoso programador de 27 años, lleva tiempo investigando la desaparición de su padre (Jeff Bridges), lo que le lleva a sumergirse en un sorprendente mundo virtual.

La película es una continuación del clásico de 1982 (repitiendo los mismos actores, lo que es de agradecer), así que estoy convencido de que me faltan partes para entenderla mejor. Deduzco que muy posiblemente en lo que concierte a la metafísica de la película, cuando habla de los pobladores del mundo virtual, que desconozco si llegaban a mencionarse en la primera película.

En cualquier caso, el argumento en esta secuela queda bastante claro desde el principio: una misión de rescate en la que nuestro protagonista parte en busca de su padre. A partir de aquí tenemos algunos retazos de lo que es el mundo virtual, los pobladores originales, los hechos que acontecieron cuando Kevin descubrió el mundo años atrás, el cambio en dicho universo... Toda esta historia me resultó un tanto desdibujada. Asumo que en parte por mi desconocimiento de la película original, pero por otro lado, creo que sinceramente la parte argumental "seria" es lo que menos importa en esta película desde el punto de vista de su creación.

Y lo creo así porque sin ninguna duda, lo que más destaca aquí son los efectos especiales. Es, de forma apabullante, una exhibición de escenas donde de uno u otro modo, estamos inmersos en efectos digitales. Gran parte de la gracia de la película, no hay que olvidar que también a nivel argumental, reside en esto, ya que los personajes están inmersos en un mundo paralelo virtual. Y aquí es donde la película funciona bastante mejor, con las carreras de motos de luz, las peleas de discos o lo mecánico y frío que resulta todo. Aunque nos movemos constantemente entre una fina línea entre un mundo virtual o una discoteca con luces de neón por todos lados (a lo que ayuda la música), creo que en general el resultado de la unión de la música con los efectos digitales y las escenas de acción es bastante bueno.


No hay que olvidar tampoco que estamos ante una película de corte juvenil, con todo lo que ello implica. Tenemos escenas de acción a raudales en las que el protagonista es acompañado por la chica guapa (Olivia Wilde), el mentor (su padre), un malo muy malo y un desarrollo bastante plano. Lo importante aquí es la velocidad, escenas de acción a raudales, aunque muy bien realizadas.

Tron: Legacy es una película de acción entretenida si lo que se busca es ver una escena de acción tras otra con un acabado bastante curioso. No por la calidad, que también, pero unos efectos digitales de una calidad mínima es algo mínimo hoy día en una cinta de estas características; sino por lo diferente del entorno en el que tiene lugar, la ambientación, que está muy bien lograda. Los retazos de argumento trascendente aportan bastante poco y parecen metidos con calzador, y algunos momentos del guión quedan un poco forzados, pero en líneas generales es una película entretenida para pasar una tranquila tarde de fin de semana de cine sabiendo lo que uno está viendo.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Ranma 1/2 Live Action

Ranma 1/2 live action Ficha en FilmAffinity.

Ranma es una de las series más conocidas de Rumiko Takahashi. Pero no voy a hablaros aquí del manga, clásico donde los haya, o del anime, otro clásico de las mañanas para los que hemos vivido ya unos cuantos veranos. Hoy toca hablar del live-action estrenado en Japón el año pasado.

Casi que sobran las presentaciones, pero vamos allá. Ranma Saotome vuelve a Japón junto con su padre, después de varios años. Lo que no sabe es que su padre tiene arreglado su matrimonio con la hija de un amigo suyo. Y lo que este amigo, su hija (Akane Tendo) y el resto de hermanas no saben, es que tanto Ranma como Genma sufren una extraña transformación cuando entran en contacto con el agua fría: Ranma se transforma en chica, y Genma en un panda.

El tema de los live-action siempre es un tanto peliagudo. El lenguaje visual del manga es muy particular, y frecuentemente al llevar esta visión a imagen real el resultado es decepcionante, cuando no directamente ridículo, aunque hay varias excepciones. Ranma podría haber encajado como decepcionante a priori dado los elementos que maneja, y finalmente ese ha sido el resultado, aunque no por los motivos esperados.

Debo empezar diciendo que el casting me parece en líneas generales muy bueno, magnífico con algunos personajes. Yui Aragaki está sensacional como Akane, encaja a la perfección, así como el resto de sus hermanas, su padre y también especialmente Arata Furuta como Genma Saotome. Mención especial también para Natsuna como la versión femenina de Ranma, con mucha fuerza y carácter. El único punto flojo del casting (disfraz de oso panda al margen) es Kento Kaku como Ranma chico, en una interpretación bastante insulsa, aunque Kaku le pone ganas.


La ambientación está también bastante bien conseguida, aunque aquí no hay muchos problemas, se busca una casa tradicional y un instituto y ya se tienen todos los decorados necesarios. A nivel técnico la adaptación cumple bien, evitando las transformaciones con un clásico cambio de plano para no meterse en follones, y apartando algún efecto visual muy normalillo, pero con un presupuesto como el que imagino que habrán tenido tampoco era de esperar algo más espectacular (disfraz de oso panda al margen). 

Teniendo en cuenta el casting y la ambientación, los primeros 20 minutos son muy buenos. ¿Dónde falla la película? Donde a priori uno menos lo podría esperar teniendo en cuenta que tenemos pandas, transformaciones chico-chica o efectos visuales: en la historia. Lo tenían sencillo, los primeros tomos del manga ya dan alguna historia corta además de la presentación de los personajes, por lo que se podía plantear una película de una manera bastante fidedigna a la original. Pero a medida que va avanzando la película uno empieza a ver cosas que no recuerda del manga, hasta que definitivamente toma un rumbo totalmente diferente presentando a la cuadrilla de okamas y su rocambolesco objetivo. ¿Relacionado con los personajes? Sí, pero era totalmente innecesario.

Al final la historia estropea lo que podía haber sido una adaptación a imagen real sorprendentemente decente, gracias a un casting muy bien escogido. Pero el casting por si mismo, por muy bien reflejados que estén los personajes, no puede hacer nada con una historia bastante floja. Solo para incondicionales, o si queréis echaros unas risas con los okamas y el disfraz de panda.

viernes, 28 de septiembre de 2012

Simpan (Judgement)

Judgement Ficha en FilmAffinity.

Sigo poniéndome al día con la filmografía de Park Chan-wook (Oldboy, JSA, Soy un Cyborg), y ya solo me faltaba por ver este corto, rodado en 1999 y por tanto una de sus primeras obras, y Thirst, su última película, estrenada 10 años después. A esta última ya le eché un vistazo en su momento y no la terminé porque no me atraía el tema de los vampiros, pero le he dado otra oportunidad recientemente. Pero esa es una historia que tendrá que ser contada en otra ocasión...

Judgement nos sitúa en una sala con un cadáver, al que se le va a hacer la autopsia. Ha habido un desastre en la ciudad, y hay numerosos muertos, por lo que el gobierno se ofrece a indemnizar a aquellos que han sufrido alguna pérdida. Cuando la familia va a identificar el cadáver, de repente otra persona anuncia que esa es su hija, desaparecida hace tiempo.

Park Chan-wook nos dibuja aquí un relato de las mezquindades del ser humano. Empezando desde el primer minuto, en el que una cámara de una programa de televisión sigue a la familia que tiene que identificar el cadáver para buscar su reacción y ganarse unos puntos en la audiencia, hasta las motivaciones detrás de quererse apuntar el cadáver en su haber.

Para ello el director coreano nos sumerge en una atmósfera claustrofóbica, una sala de la morgue de la que no salimos, y un rodaje en blanco y negro que ayuda a crear un ambiente más sucio y triste. Ya en este punto comienzan a apreciarse ciertos elementos que formarían luego parte del sello del director de la fantástica Oldboy y la sobresaliente Joint Security Area. 

Juega también al despiste ofreciendo también un misterio en el que a medida que se desarrolla la acción y a partir de las pistas que tenemos, no tenemos claro quién de los personajes miente. Es cierto que hay algunos momentos forzados para hacer que la trama avance o dejar más claro alguna parte de su mensaje, pero en 20 minutos tampoco se le puede pedir que haga milagros, y más cuando estamos ante una de sus primeras obras. Me parece también destacable la facilidad con la que se mueve entre la comedia negra y el drama, pasando de una a otra en dos segundos.

Judgement es una curiosidad, algo interesante para ver si estáis interesados en la carrera de este director. Si no es el caso posiblemente lo encontréis prescindible, aunque es un corto correcto, entretenido y con un buen final, pero tampoco ofrece algo especialmente interesante, más allá de ver la evolución del que hoy por hoy es uno de mis directores a seguir.

martes, 25 de septiembre de 2012

Culture Japan

Culture Japan es una serie documental sobre Japón producida y protagonizada por el famoso bloguero y empresario Danny Choo. Danny se ha hecho famoso por internet a partir de las entradas en su blog sobre su vida en Japón, especialmente a través de la fotografía (y también por ir vestido como un StormTrooper habitualmente por la calle). Actualmente tiene su propia empresa, Mirai, con el objetivo de acercar la cultura japonesa al mundo a través de diferentes ámbitos; esta serie de televisión es uno de ellos.

Hasta la fecha Culture Japan cuenta con dos temporadas, accesibles gratuitamente a través de Crunchyroll para todo el mundo. En ellas uno se puede acercar a distintos aspectos de la vida en Japón que muchos de vosotros ya conoceréis gracias a distintos mangas y animes: visitar un festival escolar en  un instituto japonés, darse una vuelta por las tiendas de Akihabara, algunas pinceladas sobre el mundo del doblaje, clubs de tiro con arco, distintos festivales de Asia sobre anime o figuras, o acercándose también a aspectos más históricos pero siempre desde un punto de vista recreativo, como el parque Edo Wonderland.

La serie se encuentra simultáneamente en japonés (con subtítulos en inglés) y en inglés (con subtítulos en japonés), de manera que puede servir también para practicar un poco a todos aquellos que estéis estudiando el idioma.

Personalmente la encuentro bastante entretenida a pesar de sus defectos, que también los tiene. Por un lado se puede considerar una visión muy sesgada sobre Japón centrándose únicamente en aspectos positivos, aunque como está centrada en el aspecto lúdico y de cultura popular, tampoco es estrictamente necesario meterse con los problemas de su sociedad. Sin embargo y siguiendo esa línea de cultura popular, sí que podría ser interesante si comentara alguna cosa sobre los hikikomoris, por ejemplo. 

Por otro lado, es una serie documental en la que se nota quién la patrocina, y veremos continuamente referencias a los productos de dichas empresas. Esto a veces no molesta, como cuando se visita la sede de una de estas empresas y asistimos a una especie de tutorial del proceso de fabricación de figuras, o de creación de un anime, lo que resulta muy interesante; pero otras veces resulta forzado que cuando se visita alguna tienda los productos mostrados sean mayormente de las mismas series, obviando muchas otras. Cosas del patrocinio, necesario no obstante.

A pesar de todo esto, como decía, me parece una serie entretenida y en varios momentos divertida, pero sobre todo bastante curiosa para conocer de primera mano ciertos aspectos de la cultura popular del manga/anime en Japón en el mundo real en lugar de mediante anime, que igual es la aproximación más habitual. Igual os sorprenden algunas cosas. Os dejo con una preview de lo que os podréis encontrar en varios episodios.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Prometheus

Prometheus
Hace poco publicaba la reseña de Alien, de Ridley Scott, película que inspiró luego toda una saga de precuelas y más de 30 años después, esta precuela: Prometheus. En esta película, un grupo de científicos se embarca en un viaje a un lejano planeta siguiendo las indicaciones de unos dibujos encontrados en distintas partes del mundo. Creen que si encuentran a los seres a los que hacen referencia los dibujos, conocerán las respuestas al origen de la vida en la Tierra.

El proyecto se antojaba de lo más prometedor, con el propio Ridley Scott implicado de nuevo en la dirección, pero sin embargo Prometheus ha sido una pequeña (o gran, según para quien) decepción para los seguidores del xenomorfo. Han pasado como decía más de 30 años desde el estreno de Alien, y los medios que existen ahora para realizar este tipo de películas de ciencia-ficción son mucho más potentes que los existentes por aquel entonces. La nave de esta tripulación y la presentación de la tecnología que dispone es una muestra de ello, así como numerosas escenas visualmente apabullantes. El apartado visual de la película es sin ninguna duda para mi lo mejor de esta, está muy logrado.

Ahora bien, como no todo es basarse en el ordenador para hacer una película, una historia necesita de un guión sólido, y de eso Prometheus adolece bastante. Lo que era el gran triunfo de Alien, conseguir crear una atmósfera agobiante a base de guión y unos buenos personajes, en Prometheus es un desastre. Empezando por una presentación de personajes bastante mala y terminando por un desarrollo prácticamente nulo o nefasto de estos personajes: estos o no caen bien, o resultan totalmente indiferentes al espectador. Los dos únicos que creo que se pueden salvar de la quema son la doctora Shaw (Noomi Rapace), aunque su personaje es un calco de Ripley en Alien, y David (Michael Fassbender), cuyo personaje es un calco de Ash en Alien. Las interpretaciones de ambos salvan sus personajes, en mi opinión.

Pero sobre lo del calco de personajes, hay que decir que en Prometheus todo suena a que ya lo hemos visto, que ya lo conocemos y sabemos qué va a pasar. Los personajes son una mala copia de la película original del 79, solo que bastante peor retratados y desarrollados. La acción es básicamente la misma también: se visita un planeta, se toca lo que no se debe, y tenemos el festival de la carnicería. Eso sí, sin rastro de la agobiante sensación de tensión de Alien, aquí todo pasa bajo una cara de total indiferencia.


Las escenas de acción son efectivas, eso sí. Al igual que visualmente la cinta está muy lograda, las escenas de acción son dinámicas y entretenidas. El problema es que para llegar a ellas, se hace a base de un guión bastante pobre, en la que vemos a los protagonistas realizar acciones ridículas o poco menos que increíbles teniendo en cuenta su contexto y formación de científicos. Todo el guión está lleno de agujeros en ese sentido, como ya se han encargado de recopilar varios comentarios en la propia FilmAffinity y más reseñas por internet.

Prometheus, como precuela, sí que plantea alguna cuestión sobre el origen de los xenomorfos y del papel de los space jockeys que aparecieron fugazmente en la película original, aunque más allá de dos o tres momentos aislados, no hay mucho más. Y esto es así porque todo queda abierto, al menos en ese sentido, para una totalmente innecesaria secuela. Y digo esto porque se podría haber enlazado esta precuela con Alien perfectamente en una única película, pero ahora como está de moda eso de estirar historias para sacar dos o tres películas, pues hay que aguantarse y pasar dos veces por caja.

¿Merece la pena Prometheus? Pues no lo tengo claro. Como entretenimiento sencillo, sin pretensiones, y sin querer buscarle rigor, puede ser pasable, sobre todo porque visualmente es muy buena. Pero como uno tenga presente el nivel de Alien (como fue mi caso) en lo que respecta a guión y tensión, puede ser decepcionante.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Runaway 2: El Sueño de la Tortuga

Runaway 2
Hace varios años ya me pasé una aventura gráfica española de gran calidad: Runaway, de Péndulo Studios, que ya de paso os recomiendo a todos. El Sueño de la Tortuga es la continuación de aquella aventura, realizada por el mismo estudio y que cuenta con el mismo protagonista, aportando cierta continuidad a la historia. Pero por desgracia, en este caso la sensación no ha sido tan buena como en la primera y me he llevado una pequeña decepción...

Pero vamos paso a paso. La historia que nos plantea Runaway 2 (la llamaré así por comodidad) nos sitúa en mitad de la isla Mala, donde nuestros dos protagonistas están de vacaciones. Un día montan en una avioneta y entonces comienza la acción: el piloto muere y Brian obliga a Gina a usar el paracaídas y saltar, cayendo esta en un lago mientras Brian se estrella con el avión en mitad de la jungla. Lo que parece una búsqueda para encontrar a la chica desemboca en una extraña aventura cuando el lago donde ha caído Gina está rodeado por militares y se encuentra bajo un estrecho control...

La historia no es nada del otro mundo, pero cumple. En este caso ya no hace falta presentar personajes, ya que los conocemos después de haber jugado al primero, por lo que nos sumergimos de lleno en la trama y la búsqueda de Gina. La calidad gráfica está bastante bien, y de hecho el juego cuenta con un estilo muy interesante y agradable de animación mezcla 2D y 3D. De hecho la dinámica de movimientos del juego me parece que queda mejor que los interludios de animación en 3D, que no están tan depurados.

La mecánica es bien sencilla: en cada fase se plantea un problema, y para solucionarlo hay que dar una vuelta por todo el escenario, que generalmente se reduce a 5 o 6 zonas, recoger todos los objetos posibles, hablar con todos los personajes de todo lo que tengamos opción, y usar objetos para desbloquear puzzles. Esta misma mecánica hace que al final el juego se haga algo repetitivo, lo que no sería tan molesto, teniendo en cuenta que estamos en una aventura gráfica, si estuviera mejor planificado.

Para resolver un problema (cuya solución no siempre es evidente, además) hay que hacerlo en el orden correcto, y si por algún casual te hueles la respuesta antes de haber hablado con alguien, por ejemplo, no podrás resolverlo; o del mismo modo, si mezclas objetos del inventario en un orden diferente, es posible que tampoco te reconozca lo que quieres hacer y te dirá que no puedes. Esto hace que en ocasiones el juego se vuelva bastante frustrante, ya que uno piensa que ha encontrado la solución, se encuentra con que no, y al final se atasca sin saber qué hacer, teniendo que recurrir a una guía si no caes en volver a probar tooooodo otra vez después de haber ido a tal sitio o haber hablado con tal persona, ya que piensas que ya has pasado por eso.


El desarrollo de los personajes tampoco me pareció muy cuidado. Para la situación que se plantea (su chica está extraviada y posiblemente retenida por militares), parece que en ocasiones a nuestro protagonista le da un poco igual. No digo que tenga que andar llorando por los rincones en cada fase, pero no hay nada que haga intuir que nuestros personajes han crecido algo por vivir cierta experiencia, cosa que sí había en el primer juego.

Pero no todo son cosas negativas. Además de la buena animación y calidad gráfica del juego, este está lleno de guiños frikis a otras aventuras gráficas y series y películas, como a Star Wars o por supuesto a Monkey Island. Además, algunos de los diálogos y comentarios de Brian son bastante ingeniosos y divertidos, como cuando hace referencia a su capacidad para transportar de todo en los bolsillos o le pides que combine ciertas cosas del inventario entre sí.

La duración es ajustada, quizá un poco corto, pero es que al final del juego me llevé el mayor chasco de todo: lo dejan completamente abierto a una tercera parte. Ya conocía la existencia de esta tercera parte, pero desconocía que fuera una continuación directa, pensaba que sería algo similar a lo sucedido entre el primero y el segundo. Eso explica por qué tenía la sensación de que la trama no avanzaba nada y que andaba perdiendo el tiempo en fases de relleno...

Runaway 2 no es una mala aventura gráfica en el sentido estricto de la palabra, pero me ha parecido bastante más sosa que la primera entrega de la serie. Mientras que mantiene el buen nivel gráfico, el sentido del humor y en líneas generales es entretenido, la historia se resiente y sí que hay momentos en que se hace algo pesado. No creo que sea un juego especialmente recomendable, como por otra parte sí era el primero. Quizá solo si os habéis pasado este y tenéis muchas ganas de vivir otra aventura con los mismos personajes...

viernes, 31 de agosto de 2012

Shutter Island

Shutter Island Ficha en FilmAffinity.

No se puede negar que Martin Scorsese es uno de los directorios vivos más importantes del cine, aunque mi relación con sus películas es un tanto irregular. Uno de los Nuestros me gustó bastante, pero otras películas como Taxi Driver o El Aviador me dejaron bastante fríos, y Gangsters de Nueva York directamente me aburrió bastante. En estas tres últimas películas, el denominador común que encuentro es que se hacen demasiado largas, que el ritmo es un tanto deficiente. Así que a pesar de que me puedan parecer interesantes a priori, recelo un tanto de las películas de este hombre.

En Shutter Island, dos agentes judiciales son enviados a un hospital psiquiátrico de una isla-prisión a investigar la desaparición de una peligrosa recluta. Sin embargo y nada más llegar, el agente Teddy Daniels sospecha que algo raro puede estar sucediendo en el centro, dirigido por el enigmático John Cawley (Ben Kingsley).

Afortunadamente, esta película se sitúa para mi en el lado bueno de la balanza. Sigue siendo larga (unas 2 horas y 20 minutos, prácticamente), pero la trama resulta muy interesante, a pesar de que los giros parecen claros en más de una ocasión. Sin embargo, la gran ventaja de la película es que no sabes a qué atenerte.

A nivel técnico la película es muy notable, se nota la experiencia y buen hacer de Scorsese, y hay que destacar también lo bien que consigue transmitir la sensación de tensión o sencillamente de que "algo no funciona", nada más entrar por la puerta del hospital psiquiátrico. Al respecto hay algunos detalles que no tengo muy claro si son fallos o intencionados, como escenas montadas al revés (como se puede apreciar por el humo del cigarrillo); si es lo segundo me parece un recurso bastante curioso pero efectivo, y si es lo primero, pues poco que añadir... La música también ayuda mucho a esta inmersión, acompañando con toques muy desquiciantes en los momentos oportunos.

La película tiene unos momentos y pasajes bastante sugerentes. Desde la perturbadora entrada en el psiquiátrico, hasta momentos en los que parece convertirse en una novela de misterio clásica (la isla que se encuentra repentinamente separada de la civilización por una tormenta), la ambientación tan bien conseguida, o los fantásticos acantilados y múltiples planos muy bien escogidos por Scorsese.

A pesar de todo esto, para mi lo mejor es la continua sensación de que algo raro está pasando, de que algo no va bien, de no saber exactamente qué nos están contando. Y a pesar de todo y cuando tenemos las pruebas delante, de seguir haciéndonos dudar ante lo que está pasando, a pensar que nos están engañando. A ello ayudan las estupendas actuaciones de Leonardo DiCaprio y Mark Ruffalo, además del eficiente Ben Kingsley, muy correctos y convincentes en sus respectivos papeles, especialmente Ruffalo.

Shutter Island es un correcto thriller psicológico, manteniendo la atención del espectador en la historia mientras va atando cabos y se va planteando la historia, mientras va cayendo en la paranoia y desesperación acompañando al personaje principal. En definitiva, es una buena opción para entretenerse y disfrutar de una tarde de cine con una intrigante historia.


martes, 28 de agosto de 2012

La Física de los Superhéroes

La Física de los Superhéroes
De vez en cuando me gusta leer algún libro de divulgación científica, primero porque me gusta, y también para que la relación entre mi profesión y una de mis aficiones no se limite únicamente a leer libros puramente teóricos o a oscuros artículos científicos. Esta vez ha tocado el turno a La Física de los Superhéroes, libro que me vino recomendado por un amigo y que me regalaron en el último cumpleaños.

En este libro, nos encontraremos una estructura muy parecida a la del clásico libro de Física del instituto (asumiendo que no han cambiado radicalmente los libros de Física desde que yo estudié en el instituto, lo que igual es mucho suponer...): existen distintos bloques centrados en las grandes ramas de la Física, como la Mecánica, la Termodinámica o la Cuántica. La diferencia es que James Kakalios se propone no usar ninguna ecuación salvo las básicas, elementales y conocidas por todos, e intenta explicar distintos fenómenos del mundo con ejemplos sacados directamente de los cómics.

Obviamente esto implica que para que el libro resulta interesante tienes que cumplir dos requisitos: primero, sentir cierto interés por la Física; y segundo, que te gusten los cómics. Si alguno de estos dos requisitos no se cumplen muy posiblemente no sea el mejor libro para leer, pero si se cumplen, es una opción más que interesante para aprender algunas curiosidades del mundo del cómic y de la Física.

Se tratan gran variedad de temas aquí, desde la superrapidez de Flash y cuántas hamburguesas debería comer para que le aporten la energía necesaria para correr a dicha velocidad, así como las limitaciones que tendría que sufrir Ant-man cuando se hace diminuto en cuanto a la acústica, o algunas dolorosas lecciones de inercia a cargo de Spiderman. Los ejemplos, aunque resueltos de forma sencilla y tras varias suposiciones, conservan la esencia del problema y dan una idea muy descriptiva de la fenomenología física que existe detrás.

Estas descripciones cualitativas se utilizan para estudiar cómo de plausible serían ciertos poderes de varios superhéroes o hechos acontecidos en varias historias (con algunos spoilers sueltos por ahí), aunque siempre desde el cariño de un lector de cómics y teniendo en cuenta que en el fondo, estamos ante historias cuyo fin no es servir de libros de texto científicos.

La estructura episódica favorece la lectura de fenómenos particulares, aunque no es un libro para leer del tirón. No porque resulte complejo, que no lo es, pero desde luego la ausencia de una estructura narrativa clásica con sus protagonistas, problemas, nudos y desenlaces, resultan en que quizás lo ideal sea leer un par de capítulos y pasar a otra cosa, para continuar en otro momento. También hay capítulos más entretenidos que otros, ya sea por el problema o duda que se plantea o por lo interesante que resulte el superhéroe en particular que se está analizando.

En general, la Física de los Superhéroes es una lectura entretenida para aquellos amantes de la ciencia y los cómics, que podrán pasar un rato bastante ameno aprendiendo o confirmando la respuesta a numerosas preguntas que igual han surgido a lo largo de distintas discusiones entre fans.

sábado, 25 de agosto de 2012

Alien, el Octavo Pasajero

Alien Ficha en FilmAffinity.

Debido al estreno de Prometheus, me decidí por fin a echarle un vistazo a uno de los clásicos del cine de ciencia-ficción (y del cine en general); Alien, el Octavo Pasajero. Han pasado más de 30 años desde el estreno de esta película, así que obviamente conocía numerosas referencias, había visto escenas aisladas y sabía la historia..., pero nunca la había visto de principio a fin.

La película nos sitúa en la Nostromo, una nave que se dirige de vuelta a la Tierra. Su viaje se ve interrumpido y la tripulación despertada del estado de criogenización debido a una señal detectada por el ordenador central: la de un posible planeta con vida. La misión en este caso de la tripulación, es investigar qué pasa en dicho planeta, y ahí se encontrarán con algo que deberían haber evitado.

Alien es un excelente ejercicio de cine, demostrando cómo se debe realizar una cinta de acción y cómo mantener la tensión en el espectador a lo largo de todo el metraje cuando se introduce un elemento de terror. Ridley Scott consigue esto a través de unos escenarios claustrofóbicos y agobiantes, y con un desarrollo siempre creciente de la tensión y la sensación de condenación que rodea a la tripulación.

Y para ello no hace falta mostrar mucho bicho. Prácticamente nada, solo algunas escenas aisladas y fugaces, solventando el resto con ruidos y la imaginación. Alien, irónicamente, apenas nos muestra al monstruo. Lo que ahora se solventa con poca imaginación y derroche de efectos visuales y millones, antes se solventaba con guión. El resultado final es que no se echa de menos al alien, la sensación que tiene el espectador es la del un peligro constante sin verlo, y eso es posiblemente de lo más logrado de la película. Aparece en los momentos justos.

La película también nos ha regalado algunas escenas para la historia del cine. La del nacimiento del bicho es ya todo un clásico, parodiada en otras películas como Spaceballs con el alien cantarín (saliendo del mismo actor que en la película original), así como la persecución por el conducto de ventilación, con sucedáneo de radar incluido, o alguna revelación del personaje interpretado por Ian Holm.

La historia va encajando bastante bien. Lo que parecen hechos aislados sin sentido y sacados de la manga, luego resulta que tienen su motivo, por lo que aquellas pegas que uno va sintiendo que tiene la película en cuanto a su guión se terminan desvaneciendo. En lo que a dirección y al aspecto técnico, tampoco hay nada reprochable, Ridley Scott se muestra aquí en plena forma, y ya podría haber seguido en la misma línea para la más reciente y decepcionante Prometheus (a reseñar próximamente).

La música, los planos, y la ambientación se complementan perfectamente para crear este claustrofóbico navío que es la Nostromo con un pasajero letal adicional. Por último, las actuaciones también son muy dignas. Sigourney Weaver e Ian Holm destacan sobre el resto del plantel, que cumplen correctamente su papel, identificándonos con la primera y sintiendo un extraño recelo hacia el segundo, gracias a un buen diseño de los personajes.

Alien, el Octavo Pasajero, es un imprescindible del cine, todo un ejemplo de cómo se deben hacer las cosas para obtener una cinta sobresaliente y que consigue el efecto deseado, en base de un guión sólido y un desarrollo ejemplar.

viernes, 17 de agosto de 2012

Excalibur

Excalibur Ficha en FilmAffinity.

Esta vez toca visitar un clásico del cine fantástico, Excalibur. Esta película fue dirigida en 1981 por John Boorman, director del que únicamente había visto la aburrida El Sastre de Panamá. En mi intento por ver al menos una peli por semana de temática fantástica o de ciencia-ficción, esta parecía una buena elección según la valoración de FilmAffinity.

Excalibur narra toda la leyenda artúrica, desde el principio: la película comienza con Uther Pendragon pidiendo a Merlin que le ayude a seducir a la esposa del Duque de Cornwall, a lo que el mago accede con la condición de que reclamaría al primogénito de esa unión, que será Arturo.

Del mito artúrico han aparecido numerosas películas, libros y series de televisión. La última adaptación que había empezado a ver fue la fallida Camelot, aburrida, tediosa y con un guión bastante pobre, y me apetecía ver la que he llegado a leer que es la adaptación más fiel a la leyenda. No sé si será cierto o no, pero desde luego como película es bastante fallida.

Han pasado más de 30 años desde el estreno de Excalibur, y estos años no han pasado en balde. La ambientación está medianamente conseguida, aunque cosas como las armaduras de hojalata cantan muchísimo y desde luego no ayudan mucho a la inmersión en la historia. Pero bueno, estamos 31 años atrás y los medios entonces no son los que ahora. Pero no es ese el gran problema de la película. Ojalá... Hay principalmente dos grandes escollos: hay demasiada historia que contar y encuentro el trabajo de los actores bastante malo.


Sobre la historia, creo que intentar adaptar todo el mito artúrico en una única película es un error. Hay demasiadas cosas que contar, y la película da la sensación de ir dando bandazos, con nulas transiciones o explicaciones de cuánto tiempo ha pasado de un momento a otro, dónde están los personajes, etc. La película parece una colección de historias sueltas con poca sensación de unidad.

Por otro lado, las actuaciones no me gustaron nada. Y eso es mucho teniendo en cuenta que entre el cartel de esta película tenemos a actores como Gabriel Byrne, Liam Neeson, Helen Mirren o Patrick Stewart. El problema es que gran parte de la película recae sobre Merlin (Nicol Williamson), Arturo (Nigel Terry) y Morgana (Helen Mirren) principalmente, y no están nada acertados. Pero el resto de los actores tampoco, así que más que dudar de la calidad interpretativa de los actores, estimo que fue relacionado con la dirección. En un intento de darle algo de teatralidad a las actuaciones, o una especie de coraje o intensidad en las escenas, las interpretaciones resultan sencillamente ridículas muchas veces, sobreactuadas.

Como punto a su favor, la película tiene algunos pasajes interesantes, la formación de los míticos Caballeros de la Mesa Redonda, la aparición de Excalibur o los paisajes son muy rescatables, pero por lo demás las batallas son muy aburridas, el desarrollo de los personajes está hecho a trompicones, resulta tremendamente forzado en ocasiones (el triángulo amoroso da pena), y la historia se hace pesada en casi todo el metraje.

Me he llevado una decepción con esta película. Ya me ha pasado más veces con los llamadas "clásicos del cine fantástico", y es que el factor nostalgia es un poderoso enemigo para este tipo de cosas. Igual si la hubiera visto con 12 años la tendría en mejor estima, pero no creo que sea ese el problema, si la película es buena acaba superando el paso del tiempo. Excalibur para mi es una fallida adaptación más de la leyenda artúrica, por mucho que quiera contar toda la historia o que digan que es la adaptación más fiel; como película es únicamente aburrida.


viernes, 3 de agosto de 2012

Ponyo en el Acantilado

Ponyo en el Acantilado Ficha en FilmAffinity.

Hacía tiempo que no veía una película de Ghibli y ya se me estaban acumulando varias, así que aprovechando la visita a casa de unos amigos vimos Ponyo en el Acantilado, del laureado Hayao Miyazaki. 


Esta película se estrenó en el 2008 (¡4 años he tardado en verla!), y nos presenta a Sosuke y su madre, que viven en una casa cerca de los acantilados. Un día, en uno de sus paseos por la playa cerca de los acantilados, Sosuke recoge a Ponyo, un extraño pez con reminiscencias humanas, y se la lleva a casa. Ponyo se ha escapado de su casa debido a la curiosidad que siente por ver el mundo exterior, pero su padre la está buscando y no dejará que se vaya así como así.

Ponyo es una de esas películas del estudio Ghibli claramente dirigidas a un público infantil: la trama es muy sencilla, así como el desarrollo y la resolución de todos los conflictos que van apareciendo en la película, y todo el metraje está lleno de momentos graciosos o adorables. Incluso el padre de Ponyo, que debería ser el villano de la película, no es una mala persona en sí misma, no cae mal y se entienden los motivos por los que quiere retener a Ponyo. Hay algunos secundarios más, pero toda la obra básicamente gira en torno a Ponyo y Sosuke, y la amistad que desarrollan. La madre, las abuelas de la residencia o el padre de Sosuke son secundarios aprovechados de mejor o peor manera para repartir un poco el peso narrativo, pero se nota que no tienen mucho que aportar en general, salvo algún alivio cómico.

La historia claramente muestra alusiones a otro clásico infantil: La Sirenita, aunque en una adaptación bastante libre, y por supuesto nos encontramos las referencias a la naturaleza y la acción del hombre, como es costumbre en las películas de Miyazaki. Una vez más, el imaginario del director nos proporciona criaturas adorables como la propia Ponyo o sus hermanas, otras algo más inquietantes como las olas-monstruo, o de presencia imponente como la diosa del mar. Todos los diseños encajan bastante bien en el contexto y espíritu de la película, y la animación del estudio Ghibli hace el resto. Siguen fieles a su estilo de usar poco ordenador, y el trabajo que hay detrás de las escenas de esta película es inmenso. Para muestra, la escena en la que la niña va corriendo sobre las olas y peces.

En lo que respecta al apartado técnico, la banda sonora corre a cargo de otro viejo conocido en cuanto a colaboraciones con Ghibli se refiere: Joe Hisaishi. La banda sonora de esta película no me ha llamado tanto la atención como la de La Princesa Mononoke o El Viaje de Chihiro, pero acompaña bastante bien a las escenas de la película, ya sea en sus momentos de acción o en las tonadillas más alegres. Y sobre todo, lo mejor en el apartado musical es la pegadiza cancioncilla final.

Ponyo en el Acantilado es una de esas películas que se pueden poner sin problemas a niños pequeños, que posiblemente la encontrarán muy disfrutable ya que la historia es muy sencilla de seguir; y que los adultos posiblemente puedan ver junto a ellos sin aburrirse o sentirse fuera de lugar, siempre y cuando sean capaces todavía de ver ciertas cosas con ojos de niño. Personalmente me gusta Ghibli cuando se pone un pelín más serio, y para obras infantiles del estilo mi favorita sigue siendo Totoro, pero Ponyo ha resultado una película entretenida y agradable de ver. Quizá para mi un Ghibli menor, pero Ghibli al fin y al cabo, y eso por lo general es sinónimo de calidad.