Comienzan las reseñas del reto Recorriendo la Tierra Media, que propuse a principios de año. Para ello, nada mejor que empezar con el primer libro publicado sobre este fantástico mundo creador por J.R.R. Tolkien: El Hobbit. Igual se me escapa algún spoiler, pero os aseguro que no es nada importante.
La primera publicación de El Hobbit es de 1937, y originalmente era un cuento ideado para entretener a los hijos del propio Tolkien. Sin embargo y tras prestar los manuscritos y recabar opiniones, finalmente fue publicado. Y gustó tanto que le pidieron que continuara la historia, algo que no fue extremadamente complicado para el autor, puesto que en la época de publicación de El Hobbit él ya estaba enfrascado escribiendo relatos sobre este mundo. Aunque esta es una historia que tendrá que ser contada en otra ocasión...
Volviendo a El Hobbit, este libro nos presenta a Bilbo Bolsón, un reputado hobbit de La Comarca que un día se ve envuelto en una aventura, para su propio asombro. Tras la aparición de Gandalf y una banda de enanos, Bilbo les acompaña en la misión de derrotar al dragón Smaug, que les echó de su morada hace años, apoderándose de su tesoro. Sin tener muy claro cómo, acaba abandonando la comodidad y seguridad de su agujero-hobbit para enfrentarse a numerosos peligros.
Debo empezar diciendo que El Hobbit es muy libro muy especial para mi. Fue el primero de género fantástico que leí hace ya más de una década (empecé tarde sí, hasta entonces era lector de ciencia-ficción fundamentalmente), y me dejó completamente impresionado. Hoy día y habiendo otras series en el mercado de gran calidad, igual os sorprende que un libro tan sencillo como este me marcara tanto, pero imagino que no haber leído nada del estilo influyó... y también el curioso encanto narrativo del propio Tolkien.
Hay muchas partes de este libro que merecerían ser destacadas, en cuanto a lo que se refiere a la propia calidad en la narración. Empezando por la presentación de los enanos, que me parece sencillamente perfecta, llena de dinamismo y gracia, haciendo que esta fase en la que conocemos a toda la tropa de golpe sea bastante llevadera.
Los personajes en sí son encantadores. Empezando por el Bilbo, que empieza siendo un personaje acomodado y asistimos a su evolución a lo largo de la historia, a su viaje personal; o Gandalf el Gris, entrañable, ese sabio consejero que siempre está ahí cuando se le necesita; o esos enanos tozudos pero de buen corazón, y con un carácter algo cómico. Es cierto que hay enanos que a medida que avanza la historia pasan desapercibidos, pero es complicado manejar tantos personajes y darle su desarrollo y protagonismo en algo más de 300 páginas. Y lo importante es que la dinámica del grupo está muy bien conseguida, así como su desarrollo por la influencia mutua entre Bilbo y los enanos.

Por supuesto, tendría que destacar también el mítico episodio de Acertijos en la Oscuridad, uno de mis favoritos de todo el libro gracias al desempeño del mejor Tolkien: la aterradora presentación de Gollum, con pinceladas a su pasado incluidas, la extraña mezcla que resulta de una situación tan claustrofóbica y angustiosa con la inocencia de un juego de acertijos, o detalles como la piedad de Bilbo y todo lo que implica. Pocos capítulos me han llenado tanto en cualquier libro como lo ha hecho este.
Pero además tenemos el encuentro con los trolls, Beorn, o el sensacional pasaje del Bosque Negro, tenebroso y lleno de angustia, pero con sus momentos divertidos gracias a Bilbo y sus recursos. Son apenas 340 páginas, pero El Hobbit está lleno de aventuras memorables, de pasajes tremendamente entretenidos gracias a una lectura muy ágil.
Es curioso ver el cambio de registro de este libro comparándolo con El Señor de los Anillos, una trilogía mucho más oscura. Se nota aquí el carácter de cuento para niños, con muchas expresiones y momentos encaminadas a sacar una sonrisa, los propios nombres (Guille Estrujónez, sencillamente fantástico), o algunos anacronismos que sacan un poco de la historia, pero que se perdonan dada la intención original de este libro.
Y muy especialmente, se nota el cambio de registro en la narración. El Hobbit es muy ligero y sencillo de leer, a diferencia de El Señor de los Anillos, mucho más arduo. Toda la historia está impregnada de un aire inocente, hay perros-mayordomo, muchas canciones, los elfos son más juguetones y menos místicos, los trolls hablan y nos los encontramos como si estuvieran de acampada... Todos estos elementos contribuyen a formar una historia muy adictiva que nos hará devorar las páginas una tras otra, o al menos en mi caso fue así.

No obstante, a pesar de la sencillez del libro se adivinan ciertas pinceladas de un mundo mucho mayor, algo en lo que luego se profundizaría más en El Señor de los Anillos. Aquí ya se apunta a una rica mitología de un mundo lleno de historia, con varias referencias donde se nos hace sentir que solo estamos atisbando un momento muy concreto de toda la cronología del mundo, de un mundo que se extiende mucho más y que es más grande de lo que creíamos. Y nos deja con ganas de más, por supuesto.
El libro también tiene sus defectos, tanto lo que he comentado de los enanos como especialmente al final. Si bien toda la presentación de los personajes es brillante, el desenlace de la historia flojea un tanto. Me pareció muy interesante el recurso de Tolkien de ponernos en el punto de vista de los enanos al final y desdoblar la acción, contribuye a aumentar la tensión al no saber muy bien qué está pasando, pero creo que después de todas las aventuras previas el desenlace es un tanto apresurado y falto de un clímax verdaderamente efectivo.

Salvo este detalle, es un libro soberbio y totalmente imprescindible para todo amante de la literatura fantástica que se precie. Es cierto que Tolkien es muy particular en su narración, pero si no habéis leído nada puede ser un buen comienzo, puesto que considero que es un libro mucho más accesible que la posterior trilogía (y por supuesto, muchísimo más que El Silmarilion).
Es un libro muy entretenido donde Tolkien no deja pasar oportunidad para dejarnos algunos mensajes fabulosos sobre la vida, y donde a pesar de todo aparecen algunos detalles duros que a priori uno podría esperar no encontrarse en un libro de estas características. Pero sobre todo, una encantadora historia de un hobbit que un día lo dejó todo para emprender una aventura en una tierra de trolls, gigantes, elfos, enanos, magos y dragones, y descubrirse a sí mismo.
Reseñas de otros participantes en el reto: