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viernes, 29 de noviembre de 2013

Lecturas mangacomiqueras: noviembre 2013

La entrada de este mes va a ser más corta que la del mes anterior. Por una parte porque en aquella recopilaba lecturas de tres meses y en esta solo de uno, y por otra, porque mientras he leído estas series también estoy enfrascado con la lectura de El Eternauta, de Oesterheld y Solano, que tiene una extensión considerable. Un cómic bastante interesante por cierto, que no os eche para atrás su dibujo, porque podéis encontraros con una entretenida historia de ciencia-ficción ambientada en Argentina.

Batman: La Broma Asesina, de Alan Moore y Brian Bolland
Es complicado decir que no a una serie de Alan Moore, autor del que quiero ir leyendo poco a poco el resto de su obra; y aun más difícil cuando el Caballero Oscuro se encuentra con el Joker.

Hay que tener en cuenta que estamos hablando de un cómic de 64 páginas, y por tanto no da para mucho a nivel de historia, aunque sí tiene lo suficiente como para presentarnos su visión del origen del Joker, en una historia donde el villano ataca a la familia Gordon. También nos da algunas pinceladas sobre la idea del orden y el dilema moral de tomarse la justicia cada uno por su mano o seguir las reglas, buscando esa línea divisoria donde se cruza de un lado a otro. 

En ese sentido, Joker recibe un enfoque bastante interesante sobre su personaje, y además, se incide también en su curiosa naturaleza antagonista con Batman. De hecho, gran parte del cómic gira en torno a este inevitable hecho. Se lee del tirón, tiene un buen ritmo y dibujo, y resulta una lectura entretenida, además de presentar algunas escenas de gran fuerza, como el encuentro del Joker con el comisario Gordon y su hija Bárbara. Momentos como este, seguidos por los del parque de atracciones con el comisario, pagan por sí solos el cómic entero.


Superman #1 y #2 (recopilatorios), de Grant Morrison, Rags Morales y Andy Kubert
Tenía pensado empezar las series del Nuevo Universo DC con Batman, pero no encontré los tomos recopilatorios en mi tienda de cómics, así que me traje los dos primeros números de Superman. 

Esta serie empieza con los primeros pasos de Superman en Metropolis, donde el superhéroe lucha contra la corrupción como periodista, pero también como superhéroe, ataviado únicamente con una camiseta con el famoso símbolo, y la capa, único elemento que tiene, al principio de la historia, de su origen kryptoniano. 

La primera historia, recogida en el tomo 1 y comienzo del 2, nos presenta una primera amenaza importante para Metropolis, cuando esta sea secuestrada y miniaturizada, y Superman se enfrente al villano de turno. También se enfrenta al rechazo del gobierno, que lo ve como una potencial amenaza antes que un aliado, y al de la gente, que tiene miedo de aceptar todavía a alguien como él. Son ideas que se encuentran muy bien mezcladas en la historia y que proporcionan una lectura muy amena.

Por el contrario, la segunda historia, El Ejército Anti-Superman, me dejó algo frío. No me parece que esté bien presentada, y su desarrollo y resolución son un tanto bruscos, aparte de que la historia me parece bastante rebuscada y extraña. Afortunadamente, parece haber durado poco. Lo que más me gustó de esta parte es la sustitución del dibujante Rags Morales por Andy Kubert. El primero tenía momentos que no me terminaban de convencer en las expresiones de los personajes, me pareció muy variable en calidad. Kubert creo que hizo un buen trabajo en Flashpoint, me gusta su dibujo, así que en ese sentido, celebro el cambio y espero que en lo que respecta a la historia, la serie retome el camino del primer tomo.


Kimagure Orange Road #4, de Izumi Matsumoto.
Cuarto número de las aventuras de Madoka, Kyosuke e Hikaru. Realmente podría utilizar todo lo que dije en la entrada del pasado donde comenté los tres primeros tomos. En este cuarto tomo se repiten los mismos esquemas que en los tres primeros, tenemos nuevos malentendidos y nuevas situaciones donde parece que se va a avanzar algo en la historia, pero no.

Para mi, lo único que le da un poco de vidilla a la serie son los primos de Kyosuke, pero ni por esas me ha terminado de enganchar. Habiendo leído 4 tomos de los 10 que son, tengo la sensación de estar leyendo siempre lo mismo, y de hecho este cuarto número me costó trabajo terminarlo. Así que este será el último, ya que he decidido abandonarla. Una pena, tenía mucha curiosidad por esta serie de mi infancia, pero creo que es ahí donde debería haberse quedado, al menos en mi caso.

Y esto es todo por este mes. Nuevas compras esperan en mis estanterías, como el cuarto número de Fábulas, tres más de Sandman o, ahora sí, los dos primeros números recopilatorios de Batman. Pero todo dependerá de cómo avance con El Eternauta, así que ya os contaré.

viernes, 22 de noviembre de 2013

Gravity

Gravity es la última incursión en las pantallas de cine de Alfonso Cuarón, el director detrás de la estupenda Hijos de los Hombres. Siete años hemos tenido que esperar para ver su último largometraje, y visto su trabajo en la mencionada película y también teniendo en cuenta que fue el director de Harry Potter y el Prisionero de Azkaban, mi favorita de las 5 películas de Harry Potter que vi, tenía muchas ganas de verla.

El punto de partida de la película es sencillo y a la vez muy interesante y agobiante: unos astronautas están en una misión reparando el Hubble, cuando son atacados por una nube de basura espacial proveniente de un satélite que ha explotado en las cercanías. Como resultado, su transbordador espacial queda destruido, por lo que tendrán que buscar la manera de sobrevivir e intentar volver a la Tierra.

Bien, como punto de partida no está nada mal, ¿verdad? Nadar a la deriva en la inmensidad del espacio. En ese sentido, la película rápidamente atrapa la atención del espectador, ya que apenas pierde el tiempo y va directamente a la acción, presentándonos con unas efectivas pinceladas a los astronautas Ryan Stone (Sandra Bullock), en su primera misión espacial, y al experimentado Matt Kowalsky (George Clooney), encargado de supervisar que todo vaya bien. Y tras la breve presentación, llega el desastre.

Toda la secuencia del accidente es absolutamente espectacular, visualmente hablando. Bueno, la del accidente y por lo general el resto de la película, ya que si algo tendría que destacar de Gravity, sería el apabullante acabado visual que tiene. Precioso. Pero en concreto, la escena en que la nube de desechos alcanza a los astronautas, es hipnóticamente demoledora, provocando que el espectador se agarre en su silla mientras ve a los astronautas chocar, girar descontroladamente e intentar recuperar el control de la situación. Una secuencia además realizada con una brillantez técnica tremenda.


Y a partir de aquí, es una carrera para la supervivencia, donde los astronautas intentarán no perder la cabeza abrumados por todo lo que les rodea, mientras intentan idear un plan para volver a casa, haciendo frente a los numerosos inconvenientes que se les presentarán. El ritmo de la película llevándonos a lo largo de la historia es bastante bueno, y si ya nos incrustó en la butaca con el accidente, no nos dará respiro hasta que acabe, a lo que ayuda una duración muy ajustada de 90 minutos, que no da pie a meter escenas de relleno.

Como decía, visualmente la película es espectacular. Y es que además de Clooney y Bullock, se puede llegar a decir que el aspecto visual es el tercer protagonista de la película. Las escenas de las naves, con la Tierra al fondo y el vacío del espacio son preciosas, y además Cuarón ha preparado algunas escenas muy meritorias, con unos giros de cámara que nos ayudan a comprender que en el espacio no existe el "arriba" y "abajo", y con algunos momentos además increíblemente poéticos, como cierto momento de descanso protagonizado por la astronauta Stone.


En lo que respecta a los actores, mucho he leído de que Bullock podría estar nominada (e incluso podría ganar) el Oscar este año por su actuación en esta película, y es cierto que Bullock interpreta de manera convincente un papel muy agradecido en ese sentido, aunque creo que es más virtud del papel que de la actriz. Clooney está muy correcto también en el suyo, interpretando a un astronauta dicharachero y encantador; hace de sí mismo en definitiva, como para no estar correcto.

¿Es por tanto Gravity la obra maestra que se ha ido diciendo que es? Pues entiendo que para muchos pueda serlo, pero para mi tiene un problema: que como comentaba antes, estoy interesado en el espacio y la aeronáutica. Y en ese sentido, hay cosas que no tienen ni pies ni cabeza, el guión está plagado de trampas argumentales para que la película siga adelante, algunas más sangrantes que otras.


Son trampas que no me han molestado tanto como para salir echando pestes (ni mucho menos), pero sí como para que no me resulte una película sobresaliente. Y no estoy hablando de los clásicos sonidos en el vacío (como los disparos en las naves de Star Wars, por ejemplo), eso me da exactamente igual, pero el que se pasen por el arco de la ISS las Leyes de Newton, como que no. O algún detalle relacionado con el pilotaje de las naves que hace Stone del que no diré más por no revelar nada. 

Es decir, algunos no son detallitos sin importancia, son auténticos bandazos del guionista (el propio Cuarón en este caso junto a su hermano Jonás), para hacer que todo cuadre y tener película. Si no se pasa por ahí, sencillamente no habría película, pero hay veces que el coste resulte ligeramente excesivo y deja un regusto amargo. Varias páginas ya se han encargado de recopilarlos, si habéis visto la película y estáis interesados en saber de qué hablo.


Pero en general, creo que Gravity merece mucho la pena, y desde luego, merecía la pena verla en cine, como pude disfrutar. Además, es de esas películas en las que el uso del 3D parece estar más que justificado y que realmente merece la pena. Su factura técnica es impecable, desde las tomas del espacio al detalle de las naves o los trajes, a una adecuada banda sonora a cargo de Steven Price, aunque a veces abuse del mismo esquema para las distintas piezas, o un uso muy cuidado y trabajado del sonido.

En definitivamente, una muestra de entretenimiento bastante notable y cuyos defectos pueden quedar enmascarados para un público no demasiado exigente en lo que respecta a fidelidad en temas aeronáuticos. Y aun para los que como yo lo somos, desde mi punto de vista sigue siendo una cinta tremendamente meritoria.

martes, 19 de noviembre de 2013

Recorriendo la Tierra Media: Las Dos Torres

Continúo con el reto Recorriendo la Tierra Media, y en esta ocasión le toca el turno al segundo libro de El Señor de los Anillos, Las Dos Torres. Debo comentar por tanto que aunque tendré cuidado de no comentar nada especialmente revelador, es inevitable soltar detalles de la trama al hablar del segundo libro de una trilogía.

Como anécdota de este libro, recuerdo leer el final de La Comunidad del Anillo, unos 12 años atrás, poco antes del estreno de la película. Y fui a ver la película sin haberme leído Las Dos Torres, así que podéis imaginaros mi sorpresa cuando vi el final de la película... Poco después me hice con el segundo libro (y el tercero), y seguí leyendo la historia, no fuera a ser que me pasara lo mismo cuando fuera a ver Las Dos Torres al cine...

Tolkien comienza el libro con fuerza, sin duda, con un capítulo que continúa directamente con lo acontecido al final de La Comunidad del Anillo, en lo que fue todo un ejemplo de cliffhanger solo superado por el que nos deja al final de este mismo libro. Debo reconocer que, sorpresa proporcionada por la película al margen, no me esperaba todo lo que acontece a orillas del Anduin y sus consecuencias, lo que fue un punto a favor de la historia y el interés que suscitó en mi.

Además, esta decisión está ligada con otra que me sorprendió muchísimo en su momento: la división de la narración del libro en dos partes claramente diferenciadas: en la primera se asiste al viaje de Los Tres Cazadores persiguiendo a los orcos, mientras que la segunda narra el viaje de Frodo y Sam. Y creo que ambas funcionan bastante bien y es más, que supone todo un acierto a la hora de mantener la intriga y el interés en el lector

En la primera de ellas, mientras nos preguntamos qué habrá sido de los hobbits, asistimos a una persecución en toda regla que nos sirve para conocer a más personajes, pueblos y especies que tendrán una importancia vital en el devenir de la historia, como son los jinetes de Rohan y los ents. Por no hablar de la aparición del Caballero Blanco, que no por esperada le resta epicidad. 

De todos los capítulos basados en Rohan, me gustaría destacar dos momentos o personajes: por un lado, Eowyn, el primer personaje femenino relevante tras la aparición de Galadriel, aunque están en dos planos bastante diferentes; y por otro Theoden y su relación con Lengua de Serpiente. Eowyn tiene numerosos matices que la hacen un personaje interesante, aunque tiene sus luces y sus sombras. Por un lado, en Las Dos Torres se nos presenta como una mujer valiente, guerrera de corazón y que no le teme a nada, lo que supone un agradable variación a la otra mujer importante de la serie hasta ahora, Galadriel. Por otro lado, la relación que se establece entre ella y Aragorn la encuentro bastante cogida por los pelos, y aunque entiendo la idea, me parece bastante floja tal y como está desarrollada, todo queda demasiado repentino.

La parte de Theoden y Lengua de Serpiente me gusta mucho fundamentalmente por la carga simbólica que tiene, ya que el segundo representa toda esa carga mental, propia o externa, que nos mutila y nos impide mostrarnos con todo nuestro potencial, tal y como somos o queremos ser. Theoden se muestra viejo y decrépito porque él se cree que está viejo y decrépito, gracias a la influencia de Lengua de Serpiente.

En cuanto a los ents, me fascinaron cuando los descubrí. Son una especie antigua, muy antigua, una representación viva de la naturaleza, que nos muestra una vez más el peso y la influencia tan grande que tiene en Tolkien. Su conflicto con Saruman, con toda su maquinaria, su ejército de orcos que no respeta la naturaleza y sus obras de ingeniería trasteando con el río Isen, no es casual. Saruman es el causante del despertar de la furia de los ents, de la furia de la naturaleza.

En cuanto a la segunda parte, el viaje de Frodo y Sam (más la aparición de cierto personaje entrañable), me gustaría destacar muy especialmente la ambientación que consigue Tolkien en esta parte del libro. Creo que el autor británico se siente mucho más cómodo detallando escenarios que narrando escenas de acción, y así esta segunda parte me resultó mucho más interesante que la primera, a pesar de que aparentemente, la primera es más épica. 

Mientras toda la historia del Abismo de Isengard se despacha en un capítulo, cuando tiene que narrar lo opresivo, malsano y viciado que es el ambiente al que se van acercando los hobbits, Tolkien pone sobre la mesa todo su arsenal de adjetivos, a diferencia de lo "altos y orgullosos" que son todos los hombres y caballos que nos describe.

Creo que realmente consigue transmitir la sensación de desasosiego y desesperanza que comienza a embargar a los hobbits, cuando ven que se acercan a ese enorme muro de oscuridad que es Mordor. Por eso es tan importante el momento de luz en la Encrucijada con la estatua del Rey, o el capítulo de las hierbas aromáticas y el guiso de conejo, porque supone un pequeño respiro entre tanta pesadumbre que se empieza a adueñar de los hobbits, especialmente de Frodo, cuya carga comienza a ser mucho más pesada. La visión de Minas Morgul o el Antro de Ella-Laraña son otros dos grandes pasajes que ahondan más en esa oscuridad y desazón que envuelve a los hobbits y al lector y que me encantó leer.

Respecto a los personajes, debo reconocer que todo el rollo "amo-sirviente" de Frodo y Sam me crispa, me parece muy cansino tanto servilismo. Puedo entender que se use para mostrar el paso de una relación empleado-contratante a una de amistad, pero tanto "Amo! Amo!" puede conmigo. Del resto de personajes no se puede decir que haya mucha evolución, si acaso Aragorn va dejando cada vez más atrás su pasado como Trancos y Frodo se va volviendo más pesimista por momentos, pero el resto se mantiene bastante estable, al servicio de la historia.

En mi opinión, Las Dos Torres solventa con creces ser la parte intermedia de la historia aportando nuevos personajes a la trama, criaturas fascinantes como los ents, y unas descripciones, especialmente en la parte de Frodo y Sam, fabulosamente descorazonadoras. Tiene el mismo defecto que comentaba en su predecesor, y es que se agradecería algo más de pausa en ciertos momentos para ser narrados con todo el detalle que se merecerían y los personajes no crecen apenas nada, pero nuevamente, la historia que hay detrás compensa de sobra a los defectos.

martes, 12 de noviembre de 2013

Primeras impresiones de la temporada de otoño de anime 2013

Nueva temporada de series anime, y por tanto, otra entrada recopilatoria donde recojo mis impresiones tras haber visto los tres primeros de cada serie (sip, algunas llevan ya 6 episodios, pero la vida no me da para más últimamente...).

A primera vista, hay un par de series que creo que apuntan maneras para resultar notables, más otra apuesta teóricamente segura como es la continuación del anime de Hajime no Ippo. A partir de ahí, he escogido las otras dos series porque me resultan entretenidas, pero podrían haber sido las dos siguientes. Las únicas que no me han interesado nada han salido las dos últimas.

Bueno, vamos concretando. Como siempre, de mayor a menor interés.

Kyousougiga
Serie de 10 episodios del clásico estudio Toei que cuenta de nuevo la historia ya emitida entre 2011 (un episodio) y 2012 (cinco episodios), pero se supone que con un poco más de calma y detalle. La serie nos presenta dos mundos paralelos en Kyoto. Uno de ellos está gobernado por tres hermanos, que están esperando el retorno de sus padres. Un día, desde otra dimensión irrumpen Koto y sus dos hermanos, que están buscando a su madre. 

El primer episodio de la serie me conquistó, presentando una historia muy bonita llena de mitología y fantasía, una animación muy colorida en los escenarios y un ritmo frenético. La historia tiene una narrativa un tanto confusa, yendo de un mundo al otro y también con saltos temporales, pero me ha resultado bastante interesante, y de hecho, la serie más llamativa de todas las que he empezado en esta temporada.

Si no se le va de las manos la narración, cuadrando al final todas las piezas del puzzle, puede ser una serie muy interesante. Al menos, a mi me parece una propuesta diferente, lo que es de agradecer.



Hajime no Ippo: Rising
Nueva temporada de una de las series de boxeo más conocidas. En esta ocasión Madhouse trae otros 25 episodios que continuarán la historia tras la finalización de New Challenger, animada por el mismo estudio, allá por 2009.

Esta es una temporada de obligatorio visionado evidentemente para los fans del manga y el anime de Hajime no Ippo. Los segundos por continuar la historia, y los primeros por ver animados ciertos combates que según el opening, ahí van a estar.

Promete. Y sin embargo, el primer capítulo fue bastante decepcionante. Nada que objetar a la animación, Madhouse suele ser un estudio que, por lo que he visto, no suele meter la pata, aunque el primer episodio no me convenció mucho en algunos diseños. Pero es que el primer episodio tiene espíritu de episodio 14 o 15. No es algo malo en sí mismo, porque aumenta la sensación de continuidad (siempre y cuando New Challenger terminara justo ahí, que no lo recuerdo), pero como primer episodio y después de 4 años, descoloca bastante. Sin embargo el segundo, una vez superada la impresión inicial, estuvo bien; y el tercero, donde inicia nueva minisaga, me gustó bastante, va a más. Secundarios al poder.



Kyoukai no Kanata
Nueva serie de Kyoto Animation, estudio del que este año no había visto nada, puesto que ni Tamako Market ni Free! las encontré especialmente llamativas. Nuevamente han atraído mi atención gracias al componente sobrenatural, como pasó con Hyouka. Al menos al principio de Hyouka, cuando pensaba que era sobrenatural... En esta ocasión, KyoAni adapta una novela donde un chico medio-demonio y una cazadora de demonios se encuentran en el instituto, y a partir de aquí, la historia se complica.

Sé que lo de "se encuentran en el instituto" no suena muy prometedor, pero en sitios como MAL hablan de que es fantasía oscura, y aceptando que estos animes están enfocados a un público estudiantil, espero que al menos resulte interesante. Los primeros capítulos apuntan en esa dirección, presentando las bases de la extraña relación entre Akihito (el chico medio demonio) y Mirai (la chica cazademonios) y el mundo que les rodea.

No tiene una mala introducción, pero me da miedo que se desgaste rápido. El primer episodio me gustó bastante, tanto por la introducción de los dos personajes, como por el humor que mostraba. Al tercer episodio ya estaba un poco cansado de la actitud de Mirai, y algunas situaciones me parecen, al menos a priori, un tanto evidentes, pero sigo teniendo curiosidad por ver cómo sigue. Imagino y espero que poco a poco complicarán la historia añadiendo más profundidad. A nivel técnico, KyoAni sigue siendo uno de mis estudios favoritos, gracias a una animación fluida y de mucha calidad en sus escenarios y detalles; a pesar del reciclaje de diseños de personajes que suelen hacer...



Yowamushi Pedal
Sinceramente, no pensaba que esta serie fuera a pasar el corte. Yowamushi Pedal es un anime que parece que constará de 38 episodios, de temática deportiva. Más concretamente, sobre ciclismo. Nos presentan a Onoda, un otaku que va todos los días en bici al instituto (que por supuesto está en la cima de una colina de gran pendiente), y que tiene por costumbre ir en bici a Akihabara por ahorrarse un poco de dinero, y así tener más para comprar. La peculiaridad es que su bici es heredada y de los tiempos de la era Meiji casi, por lo que su desempeño sorprende a Imaizumi y Naruko, dos ciclistas que están intentando hacerse un nombre.

Hasta la fecha, las series deportivas que he visto son de dos tipos: chico enclenque pero con un talento increíble (y desconocido por él mismo) para el deporte en cuestión, o directamente una máquina de matar que haría palidecer a muchos profesionales del mundo real. Esta serie es de las primeras. A pesar de que el esquema es evidente, que tiene sus topicazos (los personajes de Imaizumi y Naruko son buena muestra de ello) y que las situaciones que nos plantean en los tres primeros episodios están muy enfocadas a un plano didáctico sobre el ciclismo, me resultaron entretenidos de ver, y por momentos, especialmente en el segundo episodio, bastante divertida. No sé si aguantaré muchos más tópicos durante 35 episodios más, pero de momento me apetece seguir con ella, no se ve una serie de ciclismo todos los días.



Log Horizon
Y otra serie que me sorprende que haya pasado el corte. De hecho, no tenía pensado empezarla, pero me decidí al final, porque total, lo mismo da tener 8 series para decidir, que 9. Log Horizon, producida por el estudio Satelight, tendrá 25 episodios, durante los cuales nos contará las peripecias de Shiroe, Naotsugu y Akatsuki, tres personas entre otras 30000 que se han quedado atrapadas dentro del juego online Elder Tale.

La premisa del quedarse atrapado dentro de un juego online no es nada novedoso, lo primero que me vino a la cabeza cuando leí la descripción fue .hack//SIGN, del 2002, y seguro que habrá algunas más por ahí. El personaje de Akatsuki tampoco me gustó mucho, al menos por su diseño, buscando el personaje mono de turno, pero tras tres episodios la serie me ha parecido sorprendentemente entretenida.

No creo que llegue a ser nada del otro mundo, pero se deja ver bastante bien, la animación de momento responde y en los tres episodios ha presentado de manera eficiente el mundo, el problema que se plantea y cómo se han adaptado los humanos atrapados a ese mundo virtual. No está perdiendo el tiempo en tonterías y proporciona 20 minutos bastante majos, así que seguiré con ella.



Coppelion
Primera de las descartadas, aunque es la que ha estado más cerca de pasar el corte. De Coppelion me interesa muy especialmente la ambientación, ya que la acción se desarrolla en el futuro, en el año 2036, donde Tokio no es más que una ciudad fantasma debido a la contaminación nuclear. A esta ciudad se envía el comando Coppelion en busca de supervivientes. Este comando está formado por tres chicas que gracias a la ingeniería genética han nacido con resistencia natural a la radiactividad.

Como decía, me gusta la ambientación post-apocalíptica, me resulta interesante como punto de partida. Eso sí, no entiendo por qué puestos a desarrollar unos humanos con resistencia genética a la radiación los hacemos en forma de chicas vestidas con uniforme colegial. ¿No serían mejor unos supersoldados? Sí, una de las chicas tiene superfuerza (¡superfuerza!), pero vamos, que de ahí a que vayan con su uniforme de instituto hay un trecho. Me gusta mucho la animación de los escenarios, aunque hay algo con los personajes que me descoloca, entre el trazo grueso que muestra en ocasiones y el tono excesivamente pálido.

La historia no terminó de engancharme lo suficiente, aunque tampoco tiene mala pinta, sobre todo después de ver el tercer episodio, donde se empieza a mostrar algo más de trasfondo relacionado con el pasado. En otra temporada con menos series seguramente hubiera pasado el corte, pero aquí he encontrado al final otras que creo que me van a interesar más. Pero ha estado ahí cerca.



Gingitsune
Otro descarte que también ha estado a punto de pasar el corte, aunque para mi estaba un punto por debajo de Coppelion y del resto de series. Gingitsune nos presenta a Makoto, una chica que vive en un templo junto con su padre, y que tiene la habilidad de ver a los mensajeros de los dioses, que habitan en los templos. En el suyo vive Gintaro, un espíritu con forma de zorro gigante.

Esta es una serie bastante tranquila, parece un slice-of-life lleno de buenas intenciones donde se nos presenta y se desarrollará la interacción y el nexo que tiene Makoto con Gintaro, veremos algunos mensajeros más, habrá cierta carga mitológica (lo que a priori parece interesante), y en definitiva, el día a día de Makoto mientras compagina su vida estudiantil con su peculiar don.

El problema es... que no me ha resultado especialmente interesante, sino más o menos aburridilla. Si en un capítulo se dedican a buscar a un gato, en otro Makoto tiene cierto problema de bullying, y en otro se aborda un poco el abandono familiar, pero todo está muy atenuado, muy light. Pero bueno, la serie no está mal, este aire ligero va con el espíritu de la serie, se deja ver, y ha ido de menos a más. Al igual que Coppelion, igual en otras circunstancias habría seguido con ella, pero ahora mismo no me interesa más que el resto que sí voy a seguir.



Kill la Kill
Para muchos, la serie de la temporada. Para mi, uno de los descartes más fáciles. Kill la Kill es una serie del estudio Trigger, estudio que surgió a raíz de la escisión de cierto grupo de animadores de Gainax. En lo que respecta a esta serie en concreto, repite mucho del staff que se encargó de la épica locura que fue Tengen Toppa Gurren Lagann.

Nuevamente tenemos un instituto, pero este con la peculiaridad que hay ciertos estudiantes que están en posesión de uniformes que les confieren habilidades especiales, y donde la presidenta del consejo de estudiantes, Kiryuuin, gobierna con puño de hierro. Hasta que un día llega Matoi buscando preguntas relacionadas con su pasado empuñando una espada en forma de media tijera.

Kill la Kill es una locura, especialmente en el apartado visual, siendo una ametralladora de gags visuales y un estilo muy particular, que recuerda a la mencionada Gurren Lagann. A nivel de historia también es muy particular, con un desvarío tremendo con el tema de los trajes, y unos rivales ciertamente peculiares. Pero es que todo me recuerda a una versión más pasada de vuelta y con mucho más fanservice de Gurren Lagann, y eso que Yoko por sí sola se bastaba para ese tema... Pero mientras Gurren Lagann conseguía una épica ridículamente grandiosa, aquí todo acaba degenerando en mostrar carnaza, perdiendo, al menos para mi, mucha fuerza la historia. Si hubiera nivelado un poco más los niveles de fanservice igual me habría resultado mucho más interesante, pero a mi por lo menos no me apetece perder el tiempo con esta serie, teniendo otras historias que considero más interesantes por ver.



Yuushibu (Yuusha ni Narenakatta Ore wa Shibushibu Shuushoku wo Ketsui Shimashita.)
Una crítica muy similar podría hacer de Yuushibu, serie que descarté únicamente tras el primer episodio. La empecé porque me interesó el punto de partida: el Rey de los Demonios ha sido derrotado, por lo que ahora el mundo vive en una apacible calma, y los héroes tienen que buscar un trabajo de lo más mundano para seguir adelante. Raul es uno de estos héroes. Él ha encontrado trabajo en una tienda de electrónica, donde un día llega Fino, una chica de modales un poco especiales que está buscando trabajo, y que resulta ser la hija del Rey de los Demonios.

Cuando empecé a ver los estrenos y me topé con la imagen promocional de esta serie, ya comenté que temía que degenerase a las clásicas escenas de balanceos, desnudos tapados por burbujas, planos imposibles y cosas así. Tras el primer episodio confirmé mis sospechas, así que ni me puse con los siguientes. Poco más puedo añadir...


Y eso es todo, cuatro descartes, dos de ellos fáciles, y otros dos que igual sigo más adelante, si toda mi actividad en el Mundo Real me da un respiro. A ver cómo resultan las cinco que seguiré finalmente, ya os contaré.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Future War

Vuelvo a la carga con la sección mensual-con-retraso dedicada al cine casposo. En esta ocasión, abro El Baúl Mohoso para traeros la reseña de Future War, una película publicada directamente en el mercado de vídeo doméstico en 1997.

La película nos presenta a un esclavo humano que ha huido de una raza de cyborgs, refugiándose en la Tierra. Allí topará con un antigua prostituta y drogadicta que se está preparando para meterse a monja, y juntos tendrán que huir de la manada de dinosaurios rastreadores que usan los cyborgs para intentar encontrarle y apresarle de nuevo.

Si esta sinopsis no os ha desencajado la mandíbula, no sé qué puede hacerlo, sinceramente. Una película con cyborgs, dinosaurios y monjas malotas con contactos con bandas callejeras. ¿Promete, verdad? Efectivamente, la película es un auténtico despropósito.

Todo en esta película está mal. Podría empezar hablando de una narración muy confusa donde se pasa de puntillas por el trasfondo de la historia y se dedican laaaargas escenas y tiempo en pantalla a recorrer pasadizos y subir por escaleras. Y cuando digo largas, son largas.

Podría continuar por la ¿labor de actuación? de los actores que dan vida a los peculiares personajes de la película, desde la versión barata de un Jean Claude van Damme en sus horas más bajas, al elenco de cyborgs (dos), la futura monja de pasado oscuro, los integrantes de las bandas callejeras o el equipo de policía. Todos lamentables, sin excepción, pero mención especial merece el protagonista, "The Runaway", interpretado por Daniel Bernhardt en una de sus primeras películas. Siempre podrá poner en su CV que ha salido en Matrix, aunque eso sí, la mala, Matrix Reloaded. Uno de los últimos trabajos del actor es el corto Zombeo & Juliécula. No hace falta decir nada más. Para muestra, una escena que habla por si misma (je).


Oro puro del séptimo arte, ¿verdad? Con la musiquilla tenéis una muestra de la banda sonora, como bonus.

Podría seguir hablando de la ambientación, que como viene siendo habitual en las películas de este tipo que he visto, se reduce a cuartuchos y almacenes abandonados, todo de muy bajo presupuesto claro. Del vestuario solo podría mencionar a los cyborgs, porque el resto son camisas a cuadros o camisetas de tirantes en el caso del protagonista que acaban desgarradas en peleas; y de los cyborgs lo más llamativo es el bigotazo que se marcan los dos que salen en la película.

Y las cajas. Cajas y cajas por todos lados, el atrezo favorito del director. De hecho, he de reconocer que no sabía si hablar de las cajas en la parte técnica de la película, o de personajes. Porque su presencia es tan constante y tan importante, que estarían al lado de los protagonistas de la película. Cajas vacías, por supuesto, que llenarla de algo cuesta dinero. Las cajas sirven como muro infranqueable, parapeto para bloquear puertas, arma arrojadiza... Lo que queráis. Eso sí, como están vacías no son muy efectivas, claro, pero al menos proporcionan una mejor actuación que varios personajes.

¡Dios mío, no! ¡El dinosaurio ha atravesado la barrera de cajas!

Luego podría hablar del atroz ritmo de la película, que podría resumir en gente recorriendo pasillos y subiendo escaleras, y volviendo a recorrer más pasillos de almacenes, charlas intrascendentes y por supuesto, combates de vez en cuando. Y también podría comentar los cambios de puntos de vista en los planos y enfoques frenéticos y bastante mal planificados, flashbacks metidos con calzador, una voz en off tediosa, un montaje a machetazos...

Pero bueno, combates. También tenemos ¡acción! Peleas protagonizadas por supuesto por el protagonista machote de turno, que se partirá la cara contra los cyborgs o contra dinosaurios, lo mismo le da. Combates llenos de gritos guturales, desgarros de camisa y coreografías horripilantes, donde los actores están claramente esperando su turno de ser golpeados.

Por supuesto, en las peleas también se arrojan cajas. Valen para todo

Y dinosaurios. Dinosaurios rastreadores. Porque claro, siendo cyborgs con tecnologías, lo de adiestrar perros o meterles un chip con un GPS a los esclavos es para mentes débiles. Lo suyo es pillar dinosaurios y educarlos como rastreadores, evidentemente. Y además que exploten, llegado el caso.

Los tenemos de todos los tamaños, desde cachorros de dinosaurio a otros más grandes que pueden medir 3 o 4 metros, porque así se pueden utilizar en todo tipo de situaciones. Pero todos ellos morirán invariablemente si reciben un golpe en la cabeza con un palo, cayendo a plomo, o siempre puedes tirarles una cazadora para cegarles y luego huir. Pero bueno, seguro que siguen siendo mejores que los chips GPS.

Jugando a los avioncitos. Porque también hay que relajarse entre tanta persecución sáurica

¿Y cómo han sacado dinosaurios en la película, os preguntaréis? Ahhh, pues fácil, de la misma manera que hicieron muchas escenas de El Señor de los Anillos con los hobbits y los humanos: perspectiva. Es decir, coges una maqueta de un dinosaurio, la pones frente a la cámara y los otros detrás actuando como si los tuvieras al lado. Brillante. Aunque hay que reconocer que a veces aparece alguna escena animada, donde parece que se lo han currado un poco más.

Para terminar, parafraseando al programa Mystery Science Theater 3000, de donde vi la película: "ni la acción se desarrolla en el futuro, ni realmente estamos viendo una guerra". Así que podríamos decir que hasta el título está mal.

Maravillas de la técnica. La maqueta igual era un juguete de centímetros de alto

jueves, 31 de octubre de 2013

Lecturas mangacomiqueras: agosto, septiembre y octubre 2013

Comienzo sección en la Torre para dar cabida a comentarios sobre algunos cómics y mangas que tengo en curso y que no tienen todavía reseña completa. Y es que algunas de estas series son lo suficientemente extensas como para que esta hipotética reseña lleguen en años (si este blog sigue abierto para entonces); o porque es una historia demasiado corta para una reseña propia; o sencillamente, para dejar mi opinión sobre algunas series según las voy leyendo, potenciando así la parte de manga y cómic de este blog.

La idea de esta sección es que sea mensual, es decir, que una vez al mes os hablaré de lo que he leído ese mes, pero aprovecho la primera entrada como excepción y os comentaré también un poco sobre los primeros tomos de algunas series aunque los haya leído recientemente, como es el caso de Fábulas.


Fábulas #1 a #3, de Bill Willingham (edición de lujo)
Esta es la historia de las fábulas de los cuentos clásicos, que se ven obligadas a huir de las Tierras Natales debido al imparable avance de El Adversario, un enemigo que ha ido conquistando uno a uno todos los reinos. Las fábulas se refugian en nuestro mundo, donde las que tienen apariencia humana viven en Nueva York, en la comunidad conocida como Villa Fábula, bajo el mandato del rey Cole y el gobierno de Blanca Nieves.

Tenía muchas ganas de comenzar con esta serie, debido a las excelentes críticas que había leído por todos lados. El primer tomo presenta dos historias muy introductorias y entretenidas. La primera, Leyendas en el Exilio, es la introducción a la situación que viven las fábulas, y donde se presenta a Blanca Nieves y Lobo Feroz, dos de los principales protagonistas. En esta historia ya me llamó la atención que la serie no se corta en mostrar sangre, y también el buen giro que se les ha dado a las fábulas adaptándolas al reino mundano. Lobo Feroz como detective es de los personajes más interesantes que he leído en tiempo, y esta primera historia resulta una entretenida aventura con aires de novela negra muy interesante en torno al asesinato de Rosa Roja, la hermana de Blanca Nieves.

Me gusta además cómo va evolucionando la historia. La segunda del tomo 1, Rebelión en la Granja, nos plantea la situación de las fábulas que no tienen apariencia humana y que viven en La Granja, en las afueras. Me resulta una evolución muy lógica cómo esta aparente situación de rechazo y desprecio genera una rebelión en la comunidad, que además permite introducir a otros interesantes personajes, como Ricitos de Oro.

El segundo tomo es una recopilación de historias cortas o autoconclusivas, donde el dibujo corre a cargo de autores diferentes, para bien o para mal. En general me han gustado bastante, tanto las historias, que sirven para profundizar más en personajes como Feroz, Blanca, Príncipe Encantador (otro gran personaje) o Barba Azul, como el dibujo. La minisaga Amor de Cuento y El Último Castillo me han gustado especialmente, la primera por contarnos más de Feroz y Blanca, y la segunda por proporcionar algunas pinceladas sobre la historia con El Adversario. Quizá la excepción sería la historia Novias de Cebada, cuyo dibujo no me ha gustado demasiado, aunque por otra parte reconozco que pega bien a la historia de cuento clásico.

Y en cuanto al tercer tomo, salvo la primera y entretenida historia, protagonizada por Cenicienta y donde podemos conocer un poco más de Feroz, tenemos una saga bastante larga, La Marcha de los Soldados de Madera. Me ha parecido especialmente brillante que Feroz, detective y encargado de seguridad, sea el responsable de interrogar a Caperucita Roja, recién llegada de las Tierras Natales... aunque eso no puede ser posible, puesto que los portales se cerraron. Un punto de partida atrayente y una historia con mucha acción que atrapa al lector al ver cómo la situación se complica en Villa Fábula de una manera que no habían previsto. En definitiva, una serie que me está gustando bastante y de la que ya estoy deseando leer el nuevo tomo.


Medaka Box #6 y #7, de Nisioisin y Akira Akatsuki
En estos tomos termina la saga del Proyecto Flask, momento en el que la serie afianzó el ritmo de peleas locas y personajes estrambóticos, después de la introducción que supuso el incidente con el Comité Disciplinario.

Esta fue la parte del anime que me terminó de enganchar a la serie, y en el manga ha funcionado igual. Además cuenta con el aliciente de que ya entra en la parte de la historia inédita para mi, así que tengo bastante interés por ver cómo sigue la cosa.

De momento, además de la más que llamativa introducción de Kumagawa, hemos tenido una breve pero muy intensa conversación de Kumagawa y Shiranui, y una buena introducción de otro miembro del Grupo -13, Mukae Emukae, que ha proporcionado buenas escenas con Zenkichi y su  madre. No hace más que terminar una saga importante, y ya parece que nos encontramos de lleno en la siguiente. El ritmo de esta serie es frenético.


Sandman #1: Preludios y Nocturnos, de Neil Gaiman
Otra serie que tenía muchas ganas de empezar, ya que es todo un clásico, uno de los cómics más aclamados, y además, de un autor del que tengo ganas de leer más cosas, después de haber terminado Stardust.

La historia comienza con el aprisionamiento de Sueño, uno de los eternos, en una cárcel fabricada por unos hechiceros de la familia Burgess, aunque él no era el objetivo. Con Sueño aprisionado, la humanidad comienza a experimentar una serie de problemas al dormir, habiendo gente que no es capaz de hacerlo u otros que no son capaces de despertar. Cuando Sueño consigue escapar de su prisión, tendrá que restaurar todo el caos que se ha producido en su ausencia.

Este es un correcto tomo introductorio. Me gusta cómo empieza la historia y el capítulo con el encierro de Sueño, las consecuencias y su posterior escape. También me han gustado bastante las posteriores misiones para restaurar el orden y recuperar su poder, así como entrelazar este universo con el de DC, con la aparición de personajes como John Constantine o alusiones a la Liga de la Justicia.

La parte del Doctor Destino me ha resultado algo menos interesante, aunque manejaba algunas ideas interesantes acerca de la manipulación de los sueños y la locura como arma, como en toda la parte de la cafetería, que me pareció brillante. Muy interesante también la aparición de Muerte, otro de los eternos. En cuanto al dibujo, hay cambios debido a que el primer dibujante dejó la serie al principio, y eso se nota y desconcierta un poco, pero al final uno se acostumbra. Quería destacar también el diseño de Sueño, realmente da una sensación de ser algo diferente a un ser humano, a pesar de su apariencia humanoide.


Saga #1, de Brian K. Vaughan y Fiona Staples.
Y otra serie que comienzo, como si no tuviera bastantes. Con esta me animé debido a las buenas críticas que estaba leyendo por internet, así como diversos premios y recomendaciones de gente que sigo más de cerca y ya le había echado un vistazo. Vaughan es el autor de Runaways, Los Leones de Bagdad o Y: El Último Hombre, series que han tenido una gran acogida. En la actualidad es el show runner de la serie de televisión de La Cúpula, cosa que ya no me llama tanto la atención...

Saga es una historia que gira en torno a la familia, concretamente a la formada por Alana y Marko, una pareja de especies enfrentadas por una guerra que desertan de sus respectivos ejércitos y se fugan, llevándose con ellos a su hija recién nacida. Los dos bandos los toman por traidores y los perseguirán incansablemente.

Este primer tomo de Saga me ha resultado una grata sorpresa, y eso que lo leía con ciertas expectativas. Por una parte, me ha gustado mucho el dibujo de Fiona Staples, sencillo pero a la vez muy expresivo. Y la historia me ha enganchado bastante, sobre todo por la ambientación, una space opera con reminiscencias a un Star Wars mucho más sórdido.

El punto de partida es bastante sencillo pero efectivo, y las situaciones de huida generan escenas de acción que mantienen el interés del lector, gracias también a la inclusión de personajes muy interesantes como Izabel, La Voluntad o El Tallo. Es una historia a ratos muy tierna, y a ratos muy oscura, y la tensión de estar siempre bajo una guerra y ser el nexo de unión entre las dos especies enfrentadas promete.


Patrulla X: La Saga de Fénix Oscura, de Chris Claremont y John Byrne
Esta es mi primera incursión con los cómics de la Patrulla X, y desde luego no será la última. Este tomo me venía muy recomendado por los autores que son, y efectivamente ha resultado una historia de lo más entretenida.

La Saga de Fénix Oscura nos cuenta la transformación de Jean Grey en Fénix Oscura, debido a la acción del Club Fuego Infernal y muy especialmente a Mente Maestra. Esto supone un problema para la Patrulla X, que ve como uno de sus miembros se vuelve hacia el lado oscuro y comienza a sucumbir a un poder enorme.

Salvo algunas partes del Club Fuego Infernal, cuyos dirigentes nunca me llegaron a dar una verdadera sensación de peligro, es una lectura entretenida. Tiene numerosas escenas de acción y salen muchos mutantes, aunque lo realmente interesante de este tomo es ver la evolución y caída de Jean Grey, convirtiéndose en Fénix Oscura, y cómo eso afecta al resto de la patrulla, especialmente a Cíclope.  Y hablando de Cíclope, me ha llamado la atención el peso que tiene en el cómic, comparado con las películas, donde creo que fue despojado de bastante protagonismo en favor de Lobezno.

La Saga de Fénix Oscura tiene una parte central muy interesante, con una Fénix desplegando todo su poder y despertando el temor por todo el universo, y una resolución bastante correcta.


Flashpoint, de Geoff Johns y Andy Kubert
Este es el tomo que da origen al Nuevo Universo DC (NUDC), el evento que canceló y relanzó de nuevo las series de la editorial americana en 52 series diferentes que empezaban de nuevo en el número 1. Como tenía ganas de meterme a leer cosas de DC y todo lo anterior es bastante inabarcable (aunque me iré poniendo con ello también), empezar con el nuevo universo me pareció bastante accesible.

Flashpoint nos presenta a un Barry Allen (Flash) que se despierta en una especie de mundo alternativo, donde Aquaman y Wonder Woman están peleando por el control de una gran parte del mundo poniendo en peligro a la humanidad, Superman está desaparecido y La Liga de la Justicia no existe. Allen recuerda de dónde viene, y se pondrá a investigar para intentar recuperar su mundo original.

En general me ha parecido un tomo entretenido, aunque su interés reside fundamentalmente en las consecuencias en el universo y algunos momentos aislados. La idea no está mal aunque ya ha sido explotada hasta la saciedad (alguien cambia algo del pasado y eso afecta al futuro), pero la trama va manteniendo el interés gracias a revelaciones puntuales como el papel de Batman en este mundo alternativo, el misterio de qué habrá pasado con Superman o la batalla de Wonder Woman contra Aquaman. Por contra, todo lo del Flash Reverso me huele bastante mal, la verdad.

La serie tiene un buen dibujo y sobre todo, es interesante leerla si uno quiere meterse con este NUDC. No será imprescindible, pero para mi ha cumplido su función.


Kimagure Orange Road #1 a #3, de Izumi Matsumoto
Y para terminar, vamos con la única serie que no me está gustando y me está costando leer. Kimagure Orange Road, conocida también como Johnny y sus Amigos, es una de las series que veía en mi infancia en la televisión, y recuerdo que estaba bastante enganchado. Por eso tenía ganas de echarle un vistazo al manga, y aproveché los packs de saldo de Glénat para hacerme con ellos.

La historia nos presenta a Kyosuke, un chico que ingresa en un nuevo instituto. Ha tenido que mudarse en repetidas ocasiones junto a sus hermanas y su padre, debido a que tienen poderes, y cuando creen que los han descubierto se mudan para no levantar más sospechas y empezar de cero. En su nuevo instituto Kyosuke conocerá a Madoka e Hikaru, dos amigas de no muy buena reputación que harán buenas migas con él. Pero todo se complica cuando empiezan a surgir algunos sentimientos más complejos.

Este es uno de esos casos donde una serie de la infancia debería permanecer ahí, en la infancia. La lectura de esta serie está siendo bastante trabajosa, y cada tomo me cuesta más que el anterior. El principal problema que le encuentro a Kimagure Orange Road es que el planteamiento de lo que parece el punto principal de la historia hasta ahora, el triángulo amoroso entre Kyosuke, Madoka e Hikaru, se hace muy pronto en el tomo 1, y la serie se vuelve bastante repetitiva y tediosa.

Creo que salvo que más adelante se saque algo de la manga, pone todas las cartas sobre la mesa demasiado pronto, y luego da una y otra vez vueltas a lo mismo, me está pareciendo muy cansina en ese sentido. Porque además, las situaciones son algunas veces totalmente inverosímiles, y no me refiero precisamente al uso de los poderes, que son una excusa para plantear algunas tramas con viajes en el tiempo o el clásico "estar en dos sitios a la vez", os podéis imaginar para qué.

Otro problema son los personajes, ninguno me resulta interesante. Kyosuke se define (y lo definen) una y otra vez como indeciso, pero más que indecisión está claramente jugando a dos bandas, tonteando con Madoka e Hikaru según le conviene más. Me resulta bastante increíble que por ejemplo Madoka, que se da cuenta de toda la historia, no lo mande a paseo, o también que Hikaru no se entere de nada a estas alturas. Es cierto que hay que aceptar esto para plantear más de 40 capítulos de malentendidos o situaciones donde a Kyosuke se le pone en la tesitura de elegir entre una u otra... escapando airoso una y otra vez de la decisión. Pero es que sencillamente, no es lo que estoy buscando leer a estas alturas.

Y eso es todo por ahora. El mes que viene más.

jueves, 24 de octubre de 2013

Genshiken Nidaime (anime)

Genshiken Nidaime es la tercera temporada de la adaptación del manga de Kio Shimoku sobre un club de otakus que pasa sus tardes de universidad compartiendo sus aficiones. Después de una primera temporada bastante correcta y una segunda que aportó un plus de seriedad a la obra, unidas por tres OVAs, comienza ahora una nueva etapa.

Volvemos nuevamente al club, presidido ahora por Ogiue. Entre las incorporaciones del nuevo curso académico se encuentra Hato, un chico que se viste como chica, siendo capaz de engañar a prácticamente todo el mundo que le rodea. El motivo es que Hato es un fan del BL (Boys Love), y le resulta más fácil disfrutar de su afición así, que si fuera vestido como chico.

Me gustaría empezar la reseña de la serie dando un poco de perspectiva. El añadido "Nidaime", en lugar de continuar con Genshiken 3 (siguiendo así la nomenclatura de Genshiken 2), no es casual. Una vez que el manga alcanzó los 9 tomos en Japón se dio por finalizado, y Genshiken 2 abarcaba aproximadamente hasta el tomo 7 de la serie. Hace relativamente poco, Shimoku decidió retomarla con la inclusión y protagonismo de nuevos personajes, en concreto Hato, y esta es la parte que se conoce como Genshiken Nidaime (al menos en EEUU).

Esta última es la parte que se ha animado. Es decir, han decidido saltarse sin ningún miramiento los dos últimos tomos del manga, pensados como conclusión original de la serie. Dos últimos tomos de los que he de decir que en mi opinión tienen un nivel sobresaliente, una culminación fantástica al giro a la madurez de los personajes y ese aire melancólico que impregnaba la serie en sus últimos tomos. Igual precisamente ese es el motivo.

Genshiken Nidaime me parece una serie rara. Y es así porque por un lado es una continuación, y ahí siguen personajes como Ogiue, Ohno o incluso Kuchiki, con la aparición más esporádica del resto de antiguos miembros como Sasahara o Madarame, este con más minutos. Esto aporta continuidad a la historia, y da la impresión de seguir siendo parte de un mismo conjunto. Pero esta impresión es muy ligera.


Porque más que como continuación, la serie da la sensación de ser un spin-off. El protagonismo de la serie se centra por completo en Hato, una decisión que resulta bastante forzada, incluso en el manga. Después de ver una progresión en los personajes durante dos temporadas, donde los protagonismos se repartían y cambiaban de uno a otro en función de la situación, pero siempre muy bien llevado todo, aquí de repente todo gira en torno a Hato, el personaje nuevo.

De entrada, dejar de lado personajes a los que ya estamos acostumbrados por uno nuevo es bastante arriesgado, suena a intrusión. Esta maniobra podría funcionar bien si Hato fuera un personaje que caiga bien o resulte interesante por su historia, pero no lo es. La premisa de travestirse porque así no le da vergüenza disfrutar del BL no me llegó a convencer, aunque se puede pensar que en Japón esta decisión es mucho más complicada socialmente que aquí. Y no me convenció ni como punto de partida, ni por el posterior desarrollo que tuvo en la serie. Pero es que Hato roba demasiado tiempo en pantalla de una serie cuya concepción era coral, donde todos tenían sus minutos. Y fastidia que robe ese tiempo y no se dedique a desarrollar mejor al resto de nuevos integrantes, por ejemplo.

El hecho de que las anteriores temporadas tuvieran un protagonismo repartido afectaba también a las tramas. Cada personaje tenía un punto fuerte, por decirlo de algún modo, y si bien Sasahara era el novato que se va introduciendo en el mundillo, la serie tenía sus referencias al anime, a los videojuegos, al cosplay, las figuras o las convenciones, etc., gracias al resto de personajes. Ahora prácticamente todo lo que se trata es el BL, y queda bastante descompensado, ya que se echan en falta más temáticas, más variedad.


En cuanto a los personajes, habría que empezar por Hato. Por si no había quedado clara mi opinión, me resulta un personaje cargante, y que no hace más que estropear los episodios gracias a unos aires de protagonista que ha recibido de manera divina y que no tendrían que haberle dado y que él mismo se cree que tiene. Como integrante adicional del grupo, con su historia como trama a desarrollar dentro del resto de episodios, creo que hubiera estado mejor. En cuanto al resto de nuevos, la aportación de personajes como Yoshitake, Sue o Kuchiki resulta bastante gris, aunque este último al menos da para un divertido homenaje a Ataque a los Titanes, además de recibir golpes una y otra vez. La única que aporta más interés, por su confrontación con Hato, es Yajima, aunque se echa en falta que hubieran contado algo más de ella. Es lo que tiene dar tanto tiempo a un único personaje...

Los antiguos miembros tienen sus cameos, y de hecho su aparición suele mejorar el nivel general de la serie. Ohno sí tiene presencia constante en la temporada ya que sigue formando parte del club, aunque su presencia ha quedado reducida prácticamente a objeto de fanservice, salvo por unos breves minutos en un episodio al final. Ogiue aporta bien poco, siendo la presidenta el club, y ella especialmente nota el gran salto de 2 tomos que se ha dado en esta temporada, dedicados prácticamente a ella y que le aportaban el desarrollo que necesitaba. La presencia de Sasahara, Tanaka, Kugayama o Kousaka es prácticamente testimonial. El único miembro con más peso en esta temporada es Madarame, y gracias a la aparición de Kasukabe tenemos tenemos el mejor capítulo de la temporada, a pesar de las interferencias de Hato, que también las tiene en ese episodio.


Como podéis ver, he acabado decepcionado con esta temporada. Eso no quiere decir que la serie sea "mala", pero es que Genshiken, al menos sus primeros nueve tomos, es una de mis series favoritas. Y me duele ver el giro de la serie, cosa que por otra parte, también ocurre en la nueva parte del manga. 

Tal y como he comentado antes, creo que la aproximación correcta para ver esta temporada es como si fuera un spin-off. Lo mejor es ver Genshiken Nidaime sin esperar nada de los personajes clásicos, y olvidar el giro melancólico y el paso a la madurez de la segunda temporada. Que el objetivo sea ver de nuevo aventuras desenfadadas con un grupo de gente nueva. Con esa filosofía, la serie sí muestra algunos momentos divertidos y bien conseguidos, y unos episodios por lo general entretenidos y pasables, aunque poco destacables salvo algunos destellos fugaces en momentos aislados.


La animación de la serie está en un buen nivel. Me sorprende que haya sido Production I.G. la encargada de llevar a cabo esta temporada, ya que es un estudio de bastante renombre, mayor que el de Genco o Arms, que adaptaron las dos primeras. Como contrapartida, todos los actores de doblaje son distintos, y eso es una pena especialmente en personajes como Madarame, que ya no cuenta con la voz del gran Nobuyuki Hiyama.

No creo que Genshiken Nidaime sea un fiasco de serie, ya que por lo general los episodios son mínimamente entretenidos, pero sí supone, al menos para mi, un bajón respecto a sus temporadas precedentes. Y este un producto que ya no es especialmente recomendable, como siempre he dicho que son las temporadas anteriores o los nueve primeros tomos del manga.

sábado, 19 de octubre de 2013

Guerra Mundial Z

Vamos allá con otra de las películas veraniegas que pude ver en el cine (y estamos ya a mediados de octubre. Sí, la reseña llega un pelín tarde). En este caso, Guerra Mundial Z, o como hacer una película de zombies para niños.

Tenía ganas de ver esta película, a pesar de que las primeras críticas decían que se había pasado el libro de Max Brooks por donde no llegan los zombies. No obstante, el trailer parecía pintar una película de acción y supervivencia, y me interesan bastante ese tipo de historias. Y como no he leído el libro, me evitaba la parte de comparar entre ambos y lamentarme luego.

La historia nos presenta a un trabajador de las Naciones Unidas, Gerry Lane (Brad Pitt), que será el encargado de averiguar cómo terminar con la amenaza de una plaga de zombies (o infectados, como prefiráis), a los que llaman Zetas, que está asolando a la humanidad. Para ello se embarcará en una misión por todo el mundo recopilando pruebas que permitan aclarar cómo se ha originado esto, y qué se puede hacer para evitar la catástrofe.

Si bien After Earth era una película para el lucimiento del hijo de Will Smith, Guerra Mundial Z lo es para el lucimiento de Brad Pitt, tal y como marca el único nombre que se puede ver en el póster. Eso hay que tenerlo bien claro a la hora de ver la película. ¿La diferencia entre ambas? Que Brad Pitt sí aguanta mejor el peso del protagonismo de una película de acción, a diferencia de la anterior.

A mi Guerra Mundial Z me ha resultado una película entretenida, en líneas generales. Entra desde el minuto 5 en acción, y desde entonces es una sucesión tras otra de escenas que mantienen al espectador en su butaca pendiente del resultado. En ese sentido, la película cumple relativamente bien.


Digo relativamente porque no puede evitar escapar de los habituales clichés de este tipo de producciones. Si dicen que los Z se sienten atraídos por el ruido, podemos estar seguros que luego tendremos escenas con llamadas en momentos inoportunos, pisar cristales y estallarlos cuando se quiere ir de incógnito, o que la gente se ponga a cantar a todo volumen en una celebración.

La sensación que da al final, es que sí, efectivamente la cinta está repleta de acción, pero la manera de hilarla, para que Gerry Lane siempre acabe escapando por los pelos, está un poco cogida con pinzas en ocasiones. Mismamente en la escena de la celebración, cuesta pensar porqué no ha pasado nada antes, si la gente que se pone a cantar lleva así días, por ejemplo. O por qué si eres un experto investigador de las Naciones Unidas, la última esperanza de la humanidad y un tipo capaz de parar a un Z con una revista, no apagas el móvil en una misión que requiere silencio. Siempre tiene que pasar algo, vaya Gerry donde vaya, para que tenga que salir corriendo y escapando por poco.

¿Y por qué digo que es una película zombie para niños? Porque cuesta creer que a pesar de tener una película con zombies infectando y atacando a gran parte de la población, cueste ver una gota de sangre. Da la sensación que han rebajado el tono para hacerla llegar a un público más amplio, pero con eso creo que se pierde la esencia de lo que una película de estas características debería ser, le resta impacto.


Por lo demás, más allá de las escenas de acción la película muestra bien poco. Evidentemente Gerry tiene una familia a la que quiere regresar, pero su papel es bastante testimonial salvo en el primer tramo de la película, más allá de ser la fuente de la llamada inoportuna. Y la verdad, no se puede decir que me haya molestado esta decisión, en la mayoría de los casos la trama familiar me suele parecer un pegote en este tipo de películas. También tiene alguna que otra escena cómica (aunque no sé si intencionada o no), como la del experto virólogo, que me hizo reír bastante.

En lo que respecta a los comentarios más técnicos, debo decir que por lo general los efectos especiales no me llegaron a convencer del todo. Los Z son muy rápidos y desde luego esa rabia y rapidez que muestran asusta lo suyo, pero en muchos planos me daban claramente la sensación de ser digitales, y eso, para mi, le resta puntos. Y momento aparte se merece el vergonzoso product placement de cierta marca de bebidas.

En cuanto a Brad Pitt, como he comentado antes creo que cumple bien con su papel; eso sí, es el protagonista absoluto de la historia, con lo que ello implica para bien o para mal, por lo que si no os gusta, os va a pesar toda la película. Curiosamente, entre el reparto se pueden encontrar actores como James Badge Dale, Matthew Fox, David Morse o el nuevo Doctor Peter Capaldi (curiosamente acreditado como WHO Doctor, de World Health Organization Doctor), aunque sus papeles son bastante anecdóticos, especialmente el de Matthew Fox, al que ni siquiera reconocí en el momento.  Sin embargo, de todos los secundarios me quedo con Daniella Kertesz como Segen, una militar israelí y que es posiblemente el secundario que más participa en la historia.

¿Es por tanto Guerra Mundial Z una mala película? No, no creo que lo sea, siempre y cuando no se la valore como adaptación del libro, sino como película independiente. Es una cinta de acción entretenida y que cumple con su función de distraer al espectador durante las dos horas que dura, si uno no es muy exigente. Ahora bien, si uno va a verla como adaptación del libro que es, o como película de zombies, puedo entender perfectamente a los espectadores que se sintieron decepcionados.